miércoles 10 de junio de 2009

Krishnamurti

La Ira, por Krishnamurti



Dos nuevos pasajeros, ubicados en los asientos de enfrente, conversaban en voz alta era imposible dejar de oírlos. Empezaron bastante tranquilos; pero pronto la ira reveló en sus voces los disgustos y resentimientos de familia. En su violencia parecían haber olvidado al resto del pasaje; cada uno se hallaba tan ocupado con el otro que era como si existieran sólo ellos, y nadie más.

La ira tiene esa peculiar condición de aislar; como la pesadumbre, ella se interpone, y al menos por un tiempo interrumpe las relaciones. La ira tiene la temporaria fuerza y vitalidad de lo aislado. Hay en la ira una extraña desesperación; pues el aislamiento es desesperación. La ira de la frustración, de los celos, del impulso de ofender, proporciona un violento desahogo cuya satisfacción reside en la autojustificació n.Condenamos a otros, y esa condenación es en verdad una justificación de nosotros mismos. Sin alguna clase de actitud, ya sea de altivez o de humillación, ¿qué somos nosotros? Empleamos cualquier medio para imponernos; y la ira, como el odio, es el medio más fácil. Un simple enojo, un repentino relámpago que prontamente se olvida, es una cosa; pero la ira que se prepara deliberadamente, que ha sido madurada y que procura herir y destruir, es algo completamente diferente. Un simple enojo puede tener una causa fisiológica que puede determinarse y remediarse; pero la ira que es el resultado de una causa psicológica es mucho más sutil y difícil de tratar. La mayoría de nosotros no se cuida de la ira, y más bien la justifica. ¿Por qué no habríamos de encolerizarnos cuando hay un mal trato para nosotros o para algún otro? Por lo tanto nos irritamos justamente. Jamás decimos simplemente que estamos enojados, y nada más; entramos en complicadas explicaciones de las causas. Nunca decimos sencillamente que estamos celosos o amargados, sino que lo justificamos o lo explicamos. Preguntamos cómo puede haber amor sin celos, o decimos que las actitudes de otros nos han hecho amargados, y así por el estilo.

Es la explicación, la verbalización, tanto silenciosa como hablada, que sostiene la ira, que le da finalidad y profundidad. La explicación, silenciosa o hablada, actúa como un escudo contra el descubrimiento de nosotros tal como somos. Queremos ser elogiados o adulados, esperamos algo; y cuando estas cosas no se cumplen, estamos disgustados, nos volvemos amargados o celosos. Entonces, violenta o suavemente, censuramos a algún otro; decimos que el otro es responsable de nuestra amargura. Vosotros sois de gran importancia para mí debido a que yo dependo de vosotros para mi felicidad, para mi posición o mi prestigio. Por medio de vosotros, yo me realizo, y por eso sois importantes para mí; debo conservaros, debo poseeros. Mediante vosotros, huyo de mí mismo; y estando temerosos de mi propio estado, cuando tengo que volver a mí mismo, me pongo colérico. La ira toma muchas formas: frustración, resentimiento, amargura, celos, etc.

La acumulación de la ira, que es el resentimiento, requiere el antídoto del perdón; pero la acumulación de la ira es mucho más significativa que el perdón. El perdón es innecesario cuando no hay acumulación de ira. El perdón es esencial si hay resentimiento; pero estar libre de la adulación y del sentido de la ofensa, sin la dureza de la indiferencia, conduce a la misericordia, a la caridad. La ira no puede ser eliminada por la acción de la voluntad, porque la voluntad es parte de la violencia. La voluntad es la resultante del deseo, del ansia de ser; y el deseo por su misma naturaleza es agresivo, dominante. Suprimir la ira mediante el ejercicio de la voluntad es transferirla a un nivel diferente, dándole un nombre diferente; pero ella sigue todavía formando parte de la violencia. Para estar libre de la violencia -lo que no es el culto de la no-violencia- debe haber comprensión del deseo. No existe ningún sustituto espiritual para el deseo; él no puede ser suprimido ni sublimado. Debe haber una silenciosa y alerta percepción del deseo sin previa opción; y esta pasiva y alerta percepción es la vivencia directa del deseo, sin el experimentador que le da un nombre.

KRISHNAMURTI

lunes 23 de febrero de 2009

El 4to. Cumple de Nico

Hola a todos!!!

Les escribo porque hoy es un dia muy especial.... Nicolas cumple 4 añitos Les mandamos esta notita, esperamos que la disfruten... un beso enorme para todos




Nicolas a los 4 años...


Color preferido: azul

Dibujitos que miro todos los dias: Ben 10 y Spiderman

Comida Preferida: Los fideos con salsa y mucho queso rallado... (pero me gusta todo)

Bebida preferida: Danonino o juguito de naranja "Sunny Delight"

Actividades que me gustan hacer: jugar al juego de spiderman en la compu con papi, andar en bici, dibujar, y JUGAR JUGAR JUGAR!

Mi debilidad: el chocolate y la jugueteria

Mi desafio: bañarme todos los dias... jajaja y despertarme a las 7 de la mañana para ir al cole (pobre papi!)

Mi fortaleza: se que nada es imposible

Palabras que se escribir: "nicolas"-"mama" - "papa" (y muchas letras del abecedario)

Se dibujar (bien): Coches, nenes, arañas, a spiderman, caracoles, y el sol...


Mi clase: los "Cargols" (caracoles en Catalan)


Mis mejores amigos: Gabriel y Pol

Tema que estoy aprendiendo en el cole: Alemania

Idiomas que estoy aprendiendo: Catalan e Ingles

Actividades extra-escolares que hago: Ceramica, Ingles, y Deportes

Mi cuento preferido: Los tres cerditos

Canciones que me gustan cantar: "cargol treubanya" (en catalan), "jingle bells" (en ingles) y "umbrella" (en ingles de Rihanna).. :)

Cuando salgo del cole: Me encanta ir con mis amiguitos a jugar al parque que queda enfrente y compartimos
todos las meriendas que nos traen las mamis y las comemos adentro de la casita que
que hay para jugar. Los que nos juntamos despues del cole son: Gabriel, Pol, Xavi,
Octavio, Alvaro y Slauka (la unica nena). Y a veces los viernes vamos a un barcito
y mientras nuestras mamis se toman un cafecito, con mis amigos nos sentamos en otra
mesa y charlamos...jajajaja...


Los fines de semana: Me encanta ir con papi a andar en bici (el en la suya y yo en la mia) / que mami me
cocine "pelotitas de golf" (albondigas) con kepchup / que vengan mis amigos a jugar
a casa / ir al shopping e ir de shopping...:)


La ultima que hago: yo no me culpo de nada, si se rompe algo o me mando alguna que no deberia, le digo
a mami "yo no fui mami, fue solo"... :) o si mami me baña, que le hago la vida imposible, mientras me
esta bañando se me escapa y le digo "me gusta bañarme"...jajajaj... Tambien digo mucho la palabra
"tonto" pero mami me amenaza que me va a llevar a la casa de "tonto" entonces no la digo mas, porque
a quien le gustaria ir a la casa de tonto??? a mi no!... :)... tambien y lo mas lindo es que aprendi a decir:
te amo.

Mi primera desilucion: un nene mas grande de mi cole, me cambio un muñeco de spiderman por un muñequito de Gormiti
(un personaje de un dibu de aca) y me dijo que si lo ponia en el agua iba a cambia de color,
ese dia cuando llegue a casa, lo puse bajo el agua "y no cambio de color" :(

En la compu: se poner cualquier juego (spiderman, hot wheels, dibujar), y abrir el album de fotos... mami y papi se quedan helados!
En cualquier momento les mando un email a todos....jajaja...

Todavia: uso chupete (tengo dos por si las dudas), tomo la meme tibia con choco y me quedo dormido en el sillon :)

Para este carnaval: me quiero disfrazar de Spiderman y de Power Ranger (pero todavia no me decidi)

Caracter: - me gusta ser el #1 y ganar en todo.
- soy independiente
- todas las noches elijo "yo" lo que me voy a poner para el ir al cole
- no dejo que nadie que se sienta en el sillon cuando estoy yo y menos que me cambien de canal o me
saquen el juego de spiderman de la compu
- me gusta controlar todo y si no se hace lo que yo digo me enojo, pero a la vez soy muy cariñoso y me
ENCANTAN los besos y los mimos (especialmente en el cuellito).
- Mami y Papi dicen: que soy muy inteligente, que a veces parezco mas grande que la edad que tengo,
pero sigo siendo un bebote... :)

Este año para mi cumple: lo voy a festejar en Burger King y vendran 10 de mis amigos mas cercanos: Gabriel, Pol, Xavi,
Octavio, Alvaro, Slauka, Svetelina, Unai, Sergi, y Jorje. Pero al cole voy a llevar chupetines
para los 22 nenes que somos (porque no podemos llevar torta), pero ese dia me ponen una corona
y soplo unas velitas de mentira que tiene la maestra..jajaja... Ayer a la noche mami y yo preparamos las bolsitas
de caramelos para llevar al cole... estoy muy entusiasmado! y cuando llegue del cole me espera una torta que me va
a hacer mami y abro los regalos!!!


Querida familia:
Quiero que sepan que aunque no estemos juntos en este dia, se que estan presentes y son parte de mi vida.
Soy un nene feliz y se que la familia es muy importante! Gracias por todo su amor... y por mas que no hable por telefono
cada vez que me llaman, me hace bien saber que llamaron... los amo y les mando muchos besitos a todos



Nicolas
Barcelona, 20 de Febrero del 2009

viernes 6 de febrero de 2009

Los Duelos

Las pérdidas por muertes más importantes por las que atraviesa una persona en su vida son:

o Padres ante la pérdida de hijo.
o
o Hijos ante la pérdida de uno o ambos padres.
o
o Niños y Adolescentes que afrontan la pérdida de un ser querido.
o
o Personas que han perdido a su pareja por fallecimiento.
o
o Instituciones u organizaciones en casos de pérdida física de un compañero(a).
Hay distintas etapas de un proceso de elaboración del duelo: entre las más conocidas se encuentras las fases determinadas por Elizabeth Kubler-Ross:
- Rechazo de la verdad.
- Rebelión de la verdad. Bronca.
- Negociación: Compromiso con la verdad.
- Depresión: Abatimiento ante la verdad.
- Aceptación: Reconciliación con la verdad.
En general, toda persona atraviesa un duelo cuando tiene todo tipo de pérdidas (materiales, de personas, de empleos, de la salud, etc.) y culmina cuando llega a la aceptación, que es trascender el acontecimiento.
Cuando una persona rechaza el suceso que lleva al duelo, que es la reacción inicial, las hace permanecer en el mismo lugar o retroceder en su evolución como ser humano.
La primera aceptación es la propia. El doliente debe trabajar en conocerse a sí mismo para luego aceptar las cosas que le fueron sucediendo. Cuando se da cuenta de que es un ser espiritual con una manifestación material, que es su cuerpo físico, verá la parte no visible en todo y comprenderá que lo que le ocurre, aunque doloroso, tiene un sentido. Sólo debe estar atento para ver qué le dice cada suceso.
Cuando entre en su centro, se conocerá quién es y eso le bastará para darse cuenta de que la pérdida que tuvo no fue nada más que una marca positiva en su camino de crecimiento espiritual y le servirá para reconocer que la energía, de la que está compuesto como ser humano, es trascendente. Podemos decir que es energía divina.

El Tanatólogo, como acompañante espiritual no terapéutico, debe reconocer a cada una de las etapas por las que está atravesando su cliente y no imponerle nada sino ayudándolo a darse cuenta de quién es.
Podemos sugerirle a esa persona que acuda a profesionales de la salud mental, a sacerdotes, a pastores, a rabinos, a profesores de Yoga y otras disciplinas psicofísicas que le ayuden a mirarse para adentro, que es el lugar para hallar la verdadera sanación, la duradera, atravesando todas las máscaras o personajes que fue creando su ego a lo largo de su vida.
Un Tanatólogo logra su “maestría” actuando. No sólo debe adquirir conocimientos teóricos y conceptos, que son necesarios, sino que todo es cuestión de acción es imprescindible que interactúe y converse con los pacientes y sus familiares, con los equipos médicos, enfermeras, personal de funerarias, religiosos, etc.
En el trato con esas personas irá descubriendo que todos viven con miedos. Así mismo, se irá dando cuenta que el miedo básico que todos tienen, no es el miedo a morir, sino a NO SER y a desaparecer de la faz de la tierra y no haber dejado huellas.
Ese miedo raíz se elimina cuando la persona conoce su verdadero SER trabajando el desapego a las cosas y a las personas, lo que no quiere decir ser un desamorado o un irresponsable. Por el contrario, conociendo la verdadera esencia de su persona, ya no tienen cabida los celos, las envidias, las broncas, los enojos, los pensamientos impuros, los resentimientos y toda emoción negativa.
Las personas que tienen el conocimiento verdadero son las que viven el presente y sienten que son aceptados por todos, sólo por el mero hecho de existir.

De este modo, la Tanatología, como estudio multidisciplinario, contribuirá para que en la sociedad haya personas más sanas en todo sentido, incluido el Tanatólogo, y donde se pueda no sólo vivir sino convivir en paz y armonía con todas las personas y con la naturaleza.

viernes 9 de enero de 2009

El Tanatólogo

El Tanatólogo, cuando toma contacto con una familia que tiene un paciente terminal o recientemente muerto, debe tener aceptada su propia finitud y muerte.
Para ello, debe hacer un profundo trabajo sobre sí mismo y llegar a despojarse de los personajes que fue construyendo a lo largo de su vida y así encontrar su verdadero SER,
Convivir con la muerte y el dolor, nos enseña a nosotros mismos a desapegarnos de las cosas, los afectos, las edades, la juventud, En fin, aprendemos a vivir.
Perder bienes y ganar otros, es el juego de la vida. No estamos acostumbrados a perder, por lo tanto, el duelo es el proceso de elaboración de una pérdida, sin lo cual nos costaría mucho continuar con el proceso de la vida.
Es necesario que el Tanatólogo tome distancia con el sufrimiento que va a encontrar a su alrededor y logre “disociarse” y sostener su propio rol. No ponerse como si fuese un familiar porque no llevaría alivio alguno.
Su función es , más bien, como un testigo válido, que escucha al moribundo y a sus familiares sobre lo que les está sucediendo y que no entienden por qué a ellos.
En este sentido, nosotros no podemos imponerle ninguna creencia o posición, sólo mencionar la “incomprensiblidad” de Dios, como dice el sacerdote alemán Anselm GRUN.
Es seguro que, a veces, tendrá que cumplir con la tarea que deberían realizar los hijos del enfermo, como es darle una caricia, un abrazo, estar algunas horas junto a ellos; pero que, por diversos motivos, su familia no los puede, no los quiere o no los sabe hacer.
Como buen profesional del duelo y las pérdidas, no debe esperar reconocimiento alguno de parte de nadie porque la personalidad debe quedar rendida ante la persona del Tanatólogo.
Acompañar es comprender al otro con amor y compasión, que es compartiendo la pasión sin ser el otro porque debe cuidar su salud integralmente. Es decir, debe lograr el arte de involucrarse sin quedar “pegado” al sufrimiento por tener la capacidad de ser testigos de lo que sucede a nuestro alrededor.
Lograr la aceptación de la muerte por parte del enfermo terminal y/o de sus familiares, es una de sus tareas más importantes. De este modo, el Tanatólogo logra que le encuentren un sentido a la muerte y al sufrimiento, que no se obtiene sólo con la resignación o sumisión a la pérdida por inevitable y que deja un resentimiento escondido, en el caso de los familiares, y un sinsentido a la vida por parte del muriente.
El apego hacia aquello que es perecedero es erróneo y causa dolor. Sólo el amor es eterno, ya que el alma nunca muere, y es lo que proporciona verdadera alegría.
El Tanatólogo debe ayudar a reordenar los roles en la casa del enfermo terminal porque todo es caos. Debe detectar quién toma decisiones, quién es el que tiene la voz cantante en las cosas urgentes y tratar de calmar los ánimos. Si hay una discusión, dejar hablar, escuchar y ver cómo se desenvuelven los miembros de la familia.
Cuando aparece la muerte, aunque sea luego de una enfermedad prolongada, siempre es imprevista y sorpresiva y la familia también se enoja y transcurre por los diversos estadios o fases que el paciente al que le anuncian una enfermedad incurable. Si todo el duelo se transita con los tiempos necesarios, se llegará a la aceptación final.
Debe haber mucho cuidado con la invasión porque detrás de la ira y la bronca hay un gran dolor.
También, el Tanatólogo tiene un deber de solidaridad para con el prójimo necesitado. Manifiesta una alta calidad ética cuando atiende a familias de escasos recursos con el mayor respeto y amor. Todo lo que uno da, luego nos es devuelto con creces por el Universo.



Personalmente, me interesé en la tanatología, porque creo en la causalidad de las cosas y no en la casualidad. Pertenezco a una familia que realiza servicios fúnebres desde hace más de 90 años y, a pesar de estar en contacto diario con el dolor de otras personas por perder a sus seres queridos, no había profundizado en toda la problemática de la muerte y del proceso del morir.
La muerte de otros me parecía como algo natural, pero no como algo cercano o que me pudiese pasar a mí o a mis allegados. De niño yo sabía que nos dedicábamos a este negocio y suponía que por ello siempre reinaba un aire de solemnidad y de poco hablar entre los miembros de la familia
En los dos primeros grados de la escuela fui objeto de algunas burlas, por parte de algunos compañeros. Luego, cuando fui creciendo, me di cuenta de que lo mismo me ocurría en otros lugares que frecuentaba y dejé de darle importancia a las bromas porque pensé que el humor era utilizado por las personas como un mecanismo de defensa o para disimular el dolor que provoca la muerte propia o la de un ser querido.
Hasta la Edad Media tanto la muerte como el nacimiento eran públicos. En los velatorios se contrataban a las lloronas o plañideras que incentivaban el llanto de los familiares y deudos en general. Desde mediados del siglo XX, la tendencia es a ocultar o disimular la muerte tanto a niños como a adultos. Un niño nunca ha visto un muerto, salvo por TV o Cine. Con la cultura de la juventud eterna, la muerte aparece como alguna falla o mácula de la que no debe hablarse (especialmente los médicos).
Se muere no en el hogar, sino en terapias intensivas, los velatorios son más cortos o se suprimen, los rituales fúnebres (misas, responsos) son simplificados o anulados, etc.
Las empresas funerarias hemos seguido la tendencia de nuestros clientes, tal vez, por falta de preparación propia o para no quedar fuera del mercado.
Las salas velatorias las hemos construido para que asemejen a salones de fiestas por fuera y por dentro, les hacemos maquillajes y tanatopraxia a los muertos (embalsamamiento por un tiempo determinado), los coches fúnebres no tienen nada de pomposos y se parecen a vehículos particulares, ya no se construyen panteones familiares en los cementerios trayendo mármoles importados o ángeles tallados por artistas de renombre, es normal que de noche se cierren las salas velatorias y los familiares se retiren a sus domicilios a descansar, la familia compra el ataúd más barato o solicita el que le corresponde por la mutual, etc.
Estos fueron algunos de los cambios que estaban y están ocurriendo en los rituales funerarios.
Cuando comencé en ese camino de búsqueda, me di cuenta que debía conocerme primero a mi mismo para luego poder tener otra visión de lo que es el negocio funerario en sí.
Fui aprendiendo que es más fácil hacer el entierro de un muerto (servicio fúnebre) que un entierro “psicológico” de cualquier pérdida o abandono. Los traumas no resueltos y viejos personajes que iba arrastrando, no me dejaban ver con claridad quién era yo, de dónde venía y cuál era el propósito en mi vida.
Fue de gran valor para mí, comenzar a perdonarme a mí mismo y, mejor aún, quererme a mí mismo porque soy esencialmente un ser espiritual, como todos los seres humanos, y que mis “relaciones periféricas” o EGO me impedían ver.
Los distintos tipos de meditaciones me permitieron mirarme para adentro pensando en el SER espiritual que soy y me di cuenta que debo aprovechar el cuerpo físico que me fue dado para realizar esa búsqueda interior que, por otra parte, es como ir al dentista: indelegable.
La Madre Teresa decía: dar y no esperar nada. Ese amor incondicional es lo que me permite visualizar las cosas de otra manera, incluída a las empresas fúnebres, porque se me produjo un cambio de
.
Me di cuenta que el amor es una conexión de alma a alma. El alma ama a otra alma, cuando tomamos conciencia de ello.
No quiero decir con ello que no debamos cobrar por nuestros trabajos profesionales. Por el contrario, el cliente valorará más los servicios prestados porque notarán que no somos una empresas común y corriente, como otras, sino que somos empresas “transpersonales”, que van más allá de lo físico o visible con los sentidos y que tenemos en cuenta al ser humano en todas sus dimensiones: física, mental, emocional y espiritual.
Cuenta mi padre que, su padre Antonio, siempre les decía a sus diez hijos que había que “ayudar”. Se refería a las tareas hogareñas, donde los hermanos mayores cuidan a los menores, pero como en una empresa familiar no hay límites precisos entre una y otra institución, luego, ese mandato se extendió en ayudar en las tareas de la empresa.
Hoy en día, debemos darnos cuenta que son las familias de los fallecidos las que requieren de nuestra ayuda antes, durante y luego del velatorio.
Creo que llegó el momento en que nuestra funeraria familiar extienda su grado de atención a los clientes integrando la “cadena” tanatológica que comienza cuando se detecta una enfermedad terminal y concluye cuando los familiares aceptan la muerte del ser querido, luego del trabajo de elaboración del duelo.
Tal vez, un establecimiento para gente de la tercera edad, llamados geriátricos, estarían también dentro de esa cadena tanatológica y que podrían integrar nuestro negocio.
En cuanto a las funerarias, los familiares podrán sentir que son tenidos en cuenta no por lo que pagan sino por la atención y el homenaje hacia aquellas personas que han muerto, pero luego de haber vivido plenamente, y la contención y cuidado hacia los familiares en tránsito hacia otra etapa de sus vidas.
Los familiares o “dolientes” son personas que se encuentran en esos “no lugares” o sitios intermedios porque ya no están donde estaban y no llegaron adonde van.
San Juan de la Cruz llamaba a esa etapa en la vida como la “Noche oscura del alma”. Es un tiempo en que se encuentran en la búsqueda de un sentido a la vida, con una mirada hacia adentro. A veces se encuentran solos porque les parece que todos se han ido de su lado, no son comprendidos y que aparecen como bichos raros en sus lugares habituales.
Esto nos puede suceder a nosotros, los “nuevos” directores funerarios, cuando, con la nueva mirada y cumpliendo con la función tanatológica, nos interroguemos: ¿qué estoy buscando?, ¿quién soy?, ¿qué estoy persiguiendo?, ¿en qué empleo mi tiempo? ¿me preparo para la muerte? ¿qué sentido le doy a mi vida?
Recuerdo la pregunta de Woody Allen: “¿Hay vida antes de la muerte?”.

El trabajo tanatológico puede ayudarnos a dar las respuestas a esas preguntas tan antiguas como la historia de la humanidad. Ya los primeros filósofos decían que filosofar era prepararse para morir.


En cuanto al mantenimiento saludable del Tanatólogo, la práctica de

es fundamental. Especialmente, con esta última, con la que conseguiremos recobrar fuerzas en forma rápida cuando lo necesitemos. Es más, deberíamos adquirir la costumbre de vivir relajados, como los grandes yoguis que duermen solamente 4 horas por día.
Muchas personas que tienen insomnio van al médico para que les den pastillas para dormir. Creo, que ese no poder dormir es una señal que nuestro cuerpo nos envía y nos dice que tenemos que mirar para adentro y relajar concientemente los músculos para que descansen éstos pero no nuestra consciencia.
Con ese tiempo dedicado a la mirada interior, que es poniéndonos en observadores de nuestros pensamientos y no tratar de suprimirlos, es cuando nos acercamos a nuestro verdadero SER o esencia divina para lograr la paz con nosotros mismo y el mundo.
La profesora colombiana de Biodanza, Myriam Sofia LOPEZ, escribió una maravillosa tesis de graduación sobre
, que se puede encontrar en este sitio:

La
es una disciplina que trabaja la afectividad en grupos mediante la música, el movimiento y la emoción que ayuda a revitalizar y aumentar la autoestima.
Otra técnica corporal es el Movimiento Corporal Expresivo de Río Abierto:
También, es muy efectiva porque nos permite relacionarnos con otras personas solidarias y que buscan el bien común.
El
es otra disciplina milenaria que se originó en la India y tiene múltiples beneficios para los practicantes. Entre otros:

- Reduce el estrés
- Mejora la postura corporal y la alineación de la columna.
- Aumenta la flexibilidad, el equilibrio, la fortaleza y la resistencia.
- Proporciona equilibrio, agilidad y tono muscular.
- Aumenta la vitalidad, la energía y la relajación.
- Retarda el proceso de envejecimiento.
- Aumenta la circulación de la sangre.
- Pérdida de peso.
- Mantiene en forma las articulaciones y fortalece los músculos alrededor de las articulaciones.
- Mejora el sistema inmunológico.
- Alivia los dolores de cabeza y espalda.
- Reduce síntomas de enfermedades crónicas.
- Aumenta la autoestima.
- Proporciona una sensación general de paz y bienestar.
El
es un sistema de armonización natural que utiliza la Energía del Universo para nuestro beneficio y el de otras personas.
El Reiki actúa no solo a nivel físico sino que se refleja en el nivel emocional, espiritual y mental y devuelve a todos nuestros niveles a su estado natural de equilibrio otorgando una sensación de bienestar y alegría. Para realizarlo no requiere lugares especiales o materiales determinados, solo basta las ganas de dar y recibir reiki.
Tanto el que da o el que recibe Reiki sienten los efectos de la sanación, esta se percibe como un estado de equilibrio, armonización y serenidad.
La
es la manera que tiene el ser humano para hablar con Dios. En todas las religiones se nos enseña a pedirle alguna gracia o fuerzas al Creador o para agradecerle lo que hemos recibido.
La
es la manera que tiene Dios para hablarnos. Por eso, debemos estar atentos a las manifestaciones que nos vienen a través de las sensaciones físicas.
Para complementar lo anteriormente escrito, aconsejo repetir el siguiente
u oración:
La tanatología es la ciencia de la muerte y del morir. Es decir, se incorpora a la persona que está muriendo en su estudio y continua en el momento del velatorio, para concluir, luego de un tiempo variable de trabajo de elaboración del duelo, cuando los familiares aceptan la muerte de su ser querido y, en definitiva, la propia.
El Tanatólogo tiene una importante función social que cumplir. Para ello, él mismo debe tener en claro que nadie puede dar lo que no tiene. Debe tener trabajado personalmente muchos de los interrogantes que se hace la humanidad desde su creación.
Preguntas como: ¿quién soy? ¿de dónde vengo? ¿adónde voy? ¿cuál es el propósito de la vida? ¿qué sentido tiene la vida? Y otras, deben ser reflexionadas casi permanentemente, como aconsejaban los antiguos filósofos.
Debe saber distinguir los bienes externos (como son las posesiones materiales, la fama, el reconocimiento) de los bienes internos, que sólo se logran con una mirada hacia adentro de uno mismo.
El Tanatólogo debe aprovechar su trabajo como una escuela de aprendizaje. Es una oportunidad imperdible, cuando está en contacto con uno de los extremos de una vida, para desarrollar buenas intensiones y relacionarse con familiares dolientes y probar su capacidad personal.
Debe utilizar las cualidades positivas que se encuentran latentes en su interior para hacer del trabajo algo que le ayude a crecer integralmente como persona y sea una experiencia enriquecedora.
No olvidar de cuidar, de alguna forma, a los que cuidan a los enfermos terminales como son enfermeras, parientes, empleados, etc.
Las empresas transpersonales u holísticas son comunidades de personas que compiten en un ambiente muy hostil, como es el mercado actual, por medio de la calidad humana de su gente, comenzando por sus accionistas y directivos.
A igual servicio, la diferencia la hace el Recurso Humano, en base al trabajo en equipo y a la creatividad del grupo y a valores compartidos. Debemos desarrollar la fuerza personal. Si los individuos son más fuertes, la empresa es más fuerte.
La riqueza no es producto del capital sino de la inteligencia. El cliente debe sentir que recibe más de lo que paga.
Una funeraria de este tipo debe acercarse a la ciencia, al arte, a la espiritualidad, a las religiones para lograr el verdadero éxito, que es el duradero, que se logra con paciencia, amor, respeto, ecuanimidad y solidaridad.

Hugo José CARAMUTO
Rosario, 10 de diciembre de 2008

sábado 15 de noviembre de 2008

Pérdidas significativas. Lo pendiente

El primer velatorio que se gravó en mi memoria fue el de mi bisabuelamaterna en mi pueblo natal, cuando yo tenía cuatro años de edad.Recuerdo la salida del servicio fúnebre desde la casa mortuoria, que era lacasa en que ella vivía, hacia la calle donde aguardaba mucha gente y se encontrabatambién el carruaje fúnebre tirado por caballos de color negro. Toda esa escena meimpresionó mucho por la pompa y el silencio que había en el ambiente.No sabía bien de qué se trataba, pero intuía que era algo penoso porque, enesos momentos, veo a una mujer que lloraba muchísimo y se tiraba,literalmente, encima del ataúd y no dejaba avanzar el cortejo a pulso hacia el coche fúnebre.Lo que más me sorprendió, y que me permiterecordarlo aún ahora después de tanto tiempo, fue ese llanto tandesgarrador de una persona grande.Luego, con el tiempo, supe que se trataba de la hija menor de mi bisabuela,hermana de mi abuela Carola, que se llamaba Magdalena, como su madre fallecida, pero la llamaban Bibi.A los demás miembros de mi familia no los tenía conocidos por nombres y no podía distinguirlos unos de otrosLa tía Bibi, que ya falleció, era famosa en nuestra familia porque asistía atodos los velatorios de familiares y amigos, cercanos y no cercanos. Teníauna gran atracción por esos rituales fúnebres, vaya saber uno por quémotivos. Era un amor excesivo por los velorios y el compartir el dolor ajeno. Tal vez, haya alguna palabra que involucre todos esos sentimientos en una persona. Ella, como pertenecía a la familia de mi madre, no tenia nada que ver con los negocios funerarios, que habían comenzado mi bisabuelo paterno.
Hubiese sido una excelente Tanatóloga, estoy seguro.
No puedo decir que esa fue mi primer experiencia de pérdida, porque yo no tenía mucho contacto con mi bisabuela, apesar de que yo viví en ese pueblo justamente desde mi nacimiento hasta esa edad de cuatro años, pero mi relación era más cercana a mi abuela Carola , a mi abuelo Guido y a mis abuelos paternos que también vivían allí.Pero mi trato con la "nona" Carola era, de todos, el más estrecho, pues yo era el hijo mayor de su única hija.A pesar de que nos fuimos a vivir con mis padres a la ciudad de San Lorenzo, ella nos visitaba frecuentemente y en lasvacaciones volvía, con algunos de mis hermanos menores, a su casa del pueblo.Con el tiempo, a ella yo la comencé a llamar Carola sin anteponerle el nona o abuela.Carola y el abuelo Guido nos seguía donde nos trasladábamos buscandonuevos horizontes para la empresa familiar. Así, nos acompañaba por algunassemanas o meses, hasta las ciudades de Mar del Plata y Rosario.En las vacaciones en su casa me daba casi todos los gustos con las comidas. Eran para mí un manjar las milanesas, las papas fritas y los huevos fritos hechas por su especial mano.Ni hablar de los fideos con tuco.Las revistas que ella podía comprarme, o pedir prestadas para mi, eran:Patoruzù, Patoruzito, Rico Tipo, Lupin y el Pato Donal, que yo leía conpasión.Carola vivió hasta los 97 años y falleció en la ciudad de Rosario el díasiete de enero del 2008. Los últimos 20 años de su vida, luego de salir desu pueblo, los vivió en la casa donde yo vivía con mi familia (esposa y treshijos), y que le dejé por la proximidad que ella tendría con el domicilio demi madre.Tuve bastante tiempo para charlar con ella, luego del fallecimiento de su esposo hace unos 20 años, pero no fue el diálogo que yo hubiese esperado. No era fácil de abordar en lo más profundo de su alma. A pesar de que tenía una forma muy directa de expresarse cuando algo no le gustaba, no era fácil, para mí, conocer sus sentimientos.Seguramente, yo tampoco supe expresarme con libertad y con el corazón como para que ella también lo haga. Fue y sigue siendo para mi una de mis mayores dificultades en el trato con las personas.Una característica de ella: nunca dio un beso a sus nietos. Yo solamente le di un par de veces algún beso para fiestas de fin de año, pero por el clima de algarabía que se generaba y no por la costumbre de hacerlo.Por tal motivo, mi madre tampoco nos daba besos. Recuerdo que una vez, antes de partir para la escuela, le di un beso y me fui corriendo. Lo hice porque mis amigos eran besados por sus madres en esos momentos antes de salir de sus hogares.Cuando se iba a cerrar su ataúd, yo dudé por un instante en darle o no un beso en su frente. Lo hice y me quedaron dos recuerdos contrarios. El más importante, que vencí ese pudor de besarla delante de todos. El no tan bueno, que sentí su piel fría y que era la confirmación de que había muerto.Su vida transcurría apaciblemente y, en los últimos años, en compañía de algunas señoras que la cuidaban especialmente de noche.Se puede decir que se fue como apagando de apoco, sin enfermedades graves. No le gustaba que la visitaran porque tenía que atender a las visitas y no quería hacerlo. Sólo le gustaba que pasaran unos minutos y ?cada uno a su casa?, como solía decir.Ella falleció cuando yo estaba viajando a un seminario en la localidad de Villa Elisa, pcia. De Buenos Aires.Entonces puedo decir que su fallecimiento, a pesar de la edad que tenía, para mí fue una muerte súbita. Es decir, no lo esperaba en esos días. Sé que todas las muertes, aunque anunciadas, son siempre imprevistas y llegan en el momento menos adecuado.Me avisa por teléfono uno de mis hermanos y me vuelvo inmediatamente porque mi madre quería un velatorio corto. Es decir, murió a las 6,30 hs de la mañana y fue sepultada a las 18 hs. Del mismo dia. Llego unas tres horas antes de la partida hacia el cementerio. Veo la angustia y la ansiedad de mi madre porque nunca estuvo tranquila durante los últimos meses.Mi madre se acordaba de la mala experiencia que tuvo en el velatorio de su padre y no quería repetirla. Para ella, eso se convirtió en una reunión familiar donde tuvo que atender, como si fuese una fiesta, a parientes y amigos que no había visto por años y que hablaban de cualquier cosa menos del muerto y del misterio de la muerte.Ella estaba agotada y me pareció correcto lo que hacía porque me puse del ?otro lado del mostrador?, no como funebrero, y pensé que si ella estaba conforme podría elaborar el duelo más fácilmente.Carola nunca quiso un velorio fastuoso o grandilocuente. Quería algo sencillo y que no gastemos en un ataúd caro.Yo estuve a su lado los últimos meses de su vida cuando más necesitaba ayuda de los demás, a pesar de que se resistía y no quería molestar a nadie.La acompañaba al baño, asistía a las señoras que la cambiaban y vi que había dejado de ser tan pudorosa como yo la conocí.En los momentos finales de la vida, creo que le damos valor a otras cosas que no son precisamente las materiales o las que vemos a simple vista, sino que entramos en otro estado de conciencia más abierta.En esos meses finales, ella le decía a esas personas que la cuidaban que se arrepentía de haberle pegado a su hija, cuando ésta era chica, porque se portaba mal.Mi madre no se acuerda que nadie le haya pegado o maltratado, al contrario, recuerda a su niñez e infancia con mucho cariño por lo bien que la pasó en su pueblo.Puedo decir, que yo sufrí un duelo anticipatorio pero, con los conocimientos que tengo actualmente sobre la Tanatología y el proceso del morir, yo hubiese tenido que estar más cerca de ella escuchándola y que nadie lo hubiese podido hacer por mí.Escribir sobre parte de su vida y la de mi familia me reconforta mucho y me hace aceptar el proceso de la vida y reconocer que Carola sólo se adelantó y que ella, en sentido espiritual, ya conoce la "verdad" estando en ese lugar en el que todos estaremos. Hugo José CARAMUTO Suipacha, 5-11-08

viernes 17 de octubre de 2008

Experiencia tanatològica de Felix

Un hombre entregado pero temeroso de lo que pediríamos a cambio nos esperaba con ganas de que seamos ese oasis de paz que él y su esposa estaban necesitando.-
Traten de proponerse metas cortas, ámense y únanse mas que nunca, si los amigos ya no vienen fomenten su propia amistad, vivan y transiten el duelo como un verdadero homenaje a Nicolás.-

Don Alfredo es el papá de Nicolás, tercer hijo de un matrimonio que nunca pensó que tergiversaría, lo que equivocadamente llamamos ley natural de sepultar a nuestros padres, luego de presentarle a Ariel (mi compañero de visita, con quien me unió la misma cicatriz en el corazón por la perdida de un hijo), Alfredo, ya trasladándonos hasta su departamento nos daba indicios de la existencia de un duelo activo y aparentemente sano rescatando que el mismo había servido para acercarse como nunca a su prima Silvia, (antropóloga conocida que nos recomendó), ya ahí pudimos apreciar que el podía ver la luz de un propósito, su ropa estaba limpia su pelo bien cortado y su afeitada era claramente del día, el horario en que nos había citado era el que le permitía su actividad (es profesor de Educación Física) la que había retomado parcialmente para mantenerse activo, actitud que antes de abrir la puerta de su departamento, ya nos atrevimos en común con Ariel, a felicitar.- Con una forzada pero agradable sonrisa nos esperaba Miriam, su esposa, quien había tenido en su vientre a Nicolás y la que rodilla en piso había clamado a Dios durante los trece días de la terapia de su hijo para que no se lo llevara y se lo llevó, entonces no existe, es decir se lo llevó pero no existe, contradictorio discurso propio de su duelo y muy común del misterio nunca totalmente debelado como es la muerte.-
Distendiendo la situación decidí tranquilizarlos contándole que éramos dos compañeros de trabajo que habíamos pasado por el mismo que ellos, y que motivados por la fuerza del amor nos habíamos puesto de acuerdo para darles una mano tan solo acompañándolos, que nosotros no lo curaríamos de nada, que la varita mágica que a ellos les gustaría tener nosotros también la reclamamos en su momento, pero descubrimos que no existe, que esa cicatriz lleva un tiempo relativo a cada ser humano y que no puede cerrarse hasta que no se transita por un camino que no es nada agradable, pero que indefectiblemente hay que transitar descubriendo el verdadero propósito del mismo.- Lo relajante para ellos fue la convicción de que no le impondríamos una iglesia, no los afiliaríamos a ningún partido político ni le cobraríamos la visita, esa Situación que creyeron y nuestro idioma en común comenzó a amenizar la charla.- En este momento dicen los que están experimentado que es cuando se debe hacer uso de nuestra anatomía, recordando que tenemos mas orejas que bocas debemos callar para escuchar dejando que el deudo manifieste todo lo que tienen contenido, dado que muchas veces por no debilitar al resto de la familia (en este caso hay tres hijos mas, uno de ellos casado y con dos nietos) suelen ahogar su llanto el que seguramente explotará por algún lado.- Don Alfredo muy familiarizado con la palabra entrenamiento, por su actividad, sabia que tendría que esforzarse pero admitía que perdía fuerzas y que cuando creía estar cerca de la meta, muchas veces lo desilusionaba su retroceso, lindo sonó para él la palabra normal, pude explicarle que si bien un duelo tiene etapas que sortear, las mismas no son absolutas ni estructuradas, tienen avances y retrocesos, pero que la luz de la aceptación llega algún día de la mano del tiempo transcurrido que no borra nada pero por lo menos cicatriza.- Sus ejemplos de autoayuda fueron varios, pero el que más grabado me quedó fue el que él titulo autoengaño, cuando necesita tener a su hijo cerca, se contesta, esta disfrutando del día en la florida, pero la hora de habitual regreso llegaba y la momentánea mentira consoladora llegaba a su fin, descubrió que era peor, por lo tanto optó por tenerlo dentro de su cuerpo y de su piel con una actitud que nos termino asombrando sobremanera, levanto sus dos mangas y mostrando sus antebrazos lució orgullosos dos tatuajes en tinta china y letra cursiva que decían te amo Nicolás.- En ese momento a todos se nos arrugo el alma y pudimos consolarnos admitiendo que La Clarita de Ariel, Mi Franquito y Su Nicolas estarían compartiendo un maravilloso lugar en común, no sabemos si se llama cielo, pero nos conformo concluir que seguramente alguien o algo superior cuyos pensamientos no son los nuestros había decidido que ellos no estén aquí, quien sabe con que propósito.- Miriam sentía que sus nietos la necesitaban pero que no estaba apta para complacerlos, hoy solo estaba saliendo a caminar con una amiga, sus fluctuaciones son tremendas, hace dos días no podía ver ninguna de las fotos de su hijo, motivo por el cual las había escondido, tal vez mañana vuelva a necesitarlas, también sintió regocijo ante la palabra sintomatología normal, logró entender que la entendíamos y así fue como vimos ir transformando su alma.- Ariel les hablo, muy frontalmente de la indudable posibilidad de que hallan pensado en suicidarse, ahí vi como Alfredo abrió sus dos ojos claros muy grandes, como aprobando que habíamos dado en la yaga, al unísono concluimos que no era ninguna solución.- Ese desconcertado jefe de familia, con su autoestima muy baja se animó a preguntarnos si nuestra vidas habían cambiado, indudablemente nuestra respuesta fue si, éramos hombres mas fortalecidos y con un extenso umbral del dolor ensanchado por la circunstancia misma, eso hay que capitalizarlo como una virtud que seguramente puede servir para ayudar a otros.- Me salió explicarles como se origina una perla preciosa, anécdota que escuchaban muy atentamente, ellos no sabían que el nácar que la forma se emana de una herida producida en la ostra la cual como mecanismo de defensa segrega un liquida llamado nácar que termina formando esas piedras tan preciosas llamadas perlas.- Seguramente Dios quería sacar algo precioso de ellos.-
Con evidentes síntomas de ansiedad controlada, Don Alfredo había decidido esperarnos en la puerta de su departamento cito en el séptimo piso de la calle Ovidio Lagos al 2800. - Sin conocernos, su postura física me decía que ese era el hombre que veníamos a visitar, a él le pregunte por la torre siete, ( mi humilde experiencia me había permitido acertar), una mano estrechada con sincera expresión me contestaba usted debe ser Félix, mucho gusto, Sylvia me hablo muy bien de usted, el gusto es mío Don Alfredo.- Sinceramente el gusto era mío, su dolido caso y sus ganas de encontrar respuestas me estaban permitiendo practicar tanatología exequias no solo como hacemos hasta hoy en las primeras 48 horas sino cuando ya ni los buenos amigos quedan, por que no saben como hacerlo, cuando el cuerpo parece desplomarse porque duele en su totalidad, cuando la idea del suicidio ya entro y salió varias veces en la mente, cuando levantarse cada Día es un peso indescriptible, cuando la realidad parece la peor de las pesadillas, cuando la culpa, la bronca, la ira y el odio rebalsan el alma, allí tiene que estar esa materia prima tan buscada en la humanidad llamada AMOR para neutralizar esa atmósfera, para contener sin invadir, para acompañar solo con el estar, para atenuar el dolor con la sola presencia, para ayudar a desahogar solo escuchando, para permitir que el alma se limpie con ese llanto que no debe molestar a nuestros oídos, trayéndonos como el mejor de los trofeos las lagrimas que no llegaron al piso porque nuestro desinteresado hombro las neutralizó.- En ese anclaje psicológico cuando el doliente ya no piensa ni razona solo siente, debemos asistir con Amor (sin la materia prima no se lograría el objetivo) a ese cliente que esta necesitado de nuestra experiencia no solo para estar sino también para seguir estando.- No sé si ese hombre desbastado por las circunstancias se acordara alguna vez de la sala en donde estuvo, del auto que lo llevó, o del ataúd que eligió, de lo que estoy seguro nunca olvidará es de ese momento que pasamos juntos homenajeando a su hijo.-

jueves 14 de agosto de 2008

El Rebelde (Osho)

1. Sólo unos pocos rebeldes iluminados alrededor del mundo… y temblarán todos los tronos de poder.
2. Si eres capaz de dormir, eres capaz de despertar.
3. Hay que convertirse en un ser absolutamente desligado del pasado.
4. El rebelde espiritual no tendrá ningún pasado ni ninguna historia. Solamente tendrá el presente y un vasto futuro abierto, no dominado por el pasado muerto.
5. Lo único que será preciso es un poco de “meditatividad”, un poco de silencio, un poco de amor…
6. Nunca ha habido ninguna seguridad.
7. La vida puede desaparecer en un momento.
8. El rebelde comprende que no hay seguridad -por lo tanto no la pidas. Vive en la inseguridad, porque ese es un hecho real de la vida. No puedes evitarlo, no puedes prevenirlo, así que no hay necesidad de preocuparse al respecto. No pierdas tiempo innecesariamente.
9. Más vale que te apures o te quedarás sin planeta.
10. ¿Cuál es la diferencia entre el rebelde y el revolucionario? El revolucionario pregona que cambiando la estructura social es suficiente para cambiar al hombre. El rebelde es un fenómeno espiritual. Su actitud es absolutamente individual. Su visión es que si queremos cambiar la sociedad, tenemos que cambiar al individuo.
11. El rebelde trae al mundo un cambio de consciencia.
12. La familia es una de las más grandes trampas que la sociedad ha usado por milenios para mantener al hombre esclavo.
13. El rebelde es aún una dimensión no experimentada.
14. El tiempo no sólo está maduro… si no te apuras, el tiempo ha llegado a su fin.
15. La violencia es la violación de la vida y de la consciencia.
16. Sólo se pueden lograr fines justos a través de medios correctos.
17. A través de la violencia no se puede lograr una humanidad pacífica.
18. El pasado, como un todo, tiene que ser negado.
19. El rebelde no puede ser a medias.
20. La justicia social es la venganza social.
21. La vieja humanidad no está interesada en eliminar el crimen completamente. Sólo está interesada en castigar al desobediente –al inadaptado- a los que desean seguir su propio camino.
22. Es fundamental recordar que la paz no es una meta. Paz es nuestra naturaleza intrínseca.
23. Sea lo que fuere que te esté impidiendo tu crecimiento natural, eso ha de ser desechado: cólera, celos, envidia, avaricia, deseo. No es una renuncia, es simplemente comprensión. ¡Deséchalas!
24. El único templo es la existencia.
25. En el momento que renuncias a tus responsabilidades, renuncias también a la libertad.
26. La responsabilidad no es el deber social: hacia tus mayores, tu esposa, etc. Es un deber mecánico.
27. Sigue tu conciencia.
28. No, el rebelde no puede renunciar al mundo y a la sociedad, pero ciertamente puede renunciar a muchas otras cosas. Puede renunciara a la mal llamada moralidad impuesta sobre él por la sociedad, puede renunciar al conocimiento dado por la sociedad. No renuncia a la sociedad como tal, pero renuncia a todo lo que le ha dado la sociedad. Esta es la verdadera renuncia.
29. Puede aceptar la crucifixión, pero no aceptará ninguna esclavitud espiritual.
30. La ignorancia no puede ser apoyada bajo ningún punto de vista.
31. El rebelde amará al mundo porque el mundo -la existencia- es nuestra fuente de vida.
32. El nuevo rebelde declara la dignidad del hombre y la muerte de Dios y la muerte de todos los salvadores, profetas y mensajeros.
33. El nuevo rebelde es una declaración de ser nadie, sólo un ser humano -simple, sincero, alerta y consciente” conociéndose a si mismo, y sabiendo que los demás son tan divinos como él.
34. El nuevo rebelde es un ser iluminado. está realizado y profundamente contento. Se encuentra distante y solo. Vive en la claridad. La verdad es su religión, la libertad su ruta. Y ser él mismo, totalmente él mismo, es su objetivo.
35. Los antiguos sabios condenaron la naturaleza humana, los instintos humanos. Todos éramos pecadores. Dios estaba en las alturas.
36. El rebelde reta al mundo: tienes que crear tu propio Dios dentro de tu propio ser, tienes que ser un Dios. Y este Dios no va a estar contra la humanidad; al contrario, va a ser su absoluta realización, su germinación, su florecimiento, su madurez.
37. El nuevo rebelde no va a aceptar ninguna culpa, porque todo lo que es natural está bien. Debe ser purificado, vivido. no reprimido, ni ocultado en el inconsciente, sino traído a la luz de la consciencia.
38. En el pasado Dios era el creador. En el futuro Dios será la creación de la consciencia humana. Será el pico más elevado de la celebración humana, de la luz y el resplandor humano.
39. Rebelión ahora o nunca.
40. La única luz aceptada para tí, es la tuya.
41. Tu único interés es el futuro crecimiento de tu ser.
42. Ser un rebelde es vivir de acuerdo a su propia luz, aunque sea pequeña y encontrar su ruta en el futuro desconocido.
43. El pasado es un peso y si te apegas no podrás moverte ni un centímetro.
44. El rebelde no pertenece a ninguna ideología, a ninguna filosofía ni teología.
45. La única idea significativa es la que surge de ti, crece en ti, florece en ti.
46. El rebelde no tiene camino a seguir. El mismo espíritu de la rebelión es que no necesita guía. Es una luz en sí mismo.
47. Los que no pueden rebelarse piden consejo, quieren ser seguidores. Su psicología es que al seguir a otros se relevan de toda responsabilidad. El guía, el maestro, el líder, el mesías, se hace responsable de todo. Lo único que se le pide del seguidor es que tenga fe. El rebelde está tremendamente enamorado de la libertad. libertad total, nada menos que eso.
48. El rebelde no tiene salvador, ni mensajero de Dios, ni mesías, ni guía. Se mueve según su propia naturaleza. No sigue a nadie, ni imita a nadie. Ciertamente ha elegido el más peligroso modo de vida, lleno de responsabilidad, pero de tremenda dicha y libertad. Cae a menudo, comete errores, pero no se arrepiente de nada, pues aprende un profundo secreto de la vida: cometiendo errores te vuelve sabio. No hay otra manera de volverse sabio.
49. Ser dichoso es correcto. Ser miserable es erróneo.
50. El peregrinaje del rebelde está lleno de sorpresas. No tiene ni mapas ni guía, así que en cada momento llega a un nuevo espacio, a una nueva experiencia. a su propia experiencia, a su propia verdad, a su propia dicha, a su propio amor.
51. El rebelde no tiene camino como tal. Camina y hace su camino al andar.
52. La vida es un puente, no hagas tu casa en él. es un lugar de paso.
53. En una vida tan transitoria uno es absolutamente libre de vivir sin compromiso alguno y cuando la muerte es una certeza, no hay en realidad necesidad de compromisos.
54. El rebelde es casi como un pájaro volando en el cielo. ¿Qué camino sigue? No hay autopistas en el cielo, no hay huellas de pájaros antiguos, ni grandes pájaros, ni Buddhas, ni Cristos. Ningún pájaro deja huellas en el cielo, por eso el cielo está siempre abierto.
55. Encuentra la dirección que te produce regocijo, Dirígete hacia la estrella que hace repicar campanas en tu corazón. Eres tú el factor decisivo. ¡Nadie más!
56. Tu camino no será el de ningún otro.
57. Es más, ¿qué necesidad hay de un camino? Ya estás aquí. existes, estás consciente. “Soy todo lo que necesito y mi hogar es la existencia”.
58. Libertad total: menos que eso. No.