martes, 28 de agosto de 2012
http://elcinesigno.files.wordpress.com/2011/07/campbell-joseph-el-heroe-de-las-mil-caras-241p.pdf
http://elcinesigno.files.wordpress.com/2011/07/campbell-joseph-el-heroe-de-las-mil-caras-241p.pdf
lunes, 22 de febrero de 2010
La Muerte de Rolando TORO
Me lo envió una amiga, que a su vez lo recibió de un amigo:
Yo estuve ahí. Y me gustaría tener el don de mis amigas. Las que saben relatar lindo. Las que saben ser concretas para expresar mucho. Las que no dudan en escribir cuando les surge el deseo. Mis amigos también escriben; pero menos. Me gustaría tener los de todos ellos para no dudar en seguir este relato. Y me pregunto, porque tengo que ser breve. Confío en que sólo leerán esto los que lo deseen. Los otros sabrán, si comienzan, cuando parar.
Yo estuve ahí. Y no lo dudé, de que iba a estar ahí, desde el momento en que en medio de la sierra de Camboriú, donde no consigo tener conexiones con el celular, ni con la computadora, ahí, en medio de la naturaleza y alejado de los vestigios de la ciudad, decido encender mi celular por una corazonada y recibo como respuesta un beep de mensaje recibido. Y el mensaje fue lacónico: te enteraste quien falleció.
Yo estuve ahí. Y llegué solo. Aunque me hubiera gustado llegar acompañado, como un homenaje al amor que conocí. Y que hoy valoro.
Yo estuve ahí. Y sentí el dolor de los hijos, (los de sangre y los de la vida), sus mujeres, (las que compartieron días con él y las que no), los nietos, los sobrinos, los amigos, los alumnos, los colegas, por aquel que fue sabio, genio, creador, escritor, docente, antropólogo, investigador, artista, educador, psicólogo, filósofo, músico, hombre amante de todas las artes, de las ciencias, de las mujeres, del deseo, DE LA VIDA, de lo nuevo, de lo viejo, del abrazo, de la mirada a los ojos, DE LA PAZ, de la trasgresión, de los besos aceptados, de los besos robados, de los besos furtivos; todos títulos logrados en la vida cotidiana.
Yo estuve ahí. Y lloré. Lloré. Lloré. Desde que lo vi ahí, quieto. Expresando aún desde la quietud. Preguntándome como pudo morir alguien al que yo pensaba eterno. Y ahí sentí como nos ofrecíamos nuestros hombros con su hija, mi maestra, para llorar sabiendo que era cierto, que nos había dejado. Pero tranquilizándonos pues sólo se fue su cuerpo, no su mensaje. Y luego otros abrazos, otros llantos compartidos, otras emociones de ver a otros seres queridos que habían viajado desde los lugares lejanos donde estaban cuando les llegó la noticia.
Yo estuve ahí. Y vi como le dedicaron poesías, como le dedicaron canciones, como todos cantamos una de sus canciones preferidas, con fuerza y sin timidez, como buscando que nos escuche a cada uno de los que estábamos presentes. Y vi como sus seres queridos le dedicaron un último mensaje tan emocionados que nos hicieron llorar sin pudor antes de que su cuerpo bajara a la tierra que lo albergará de aquí en adelante.
Yo estuve ahí. Y estuvo bien. Me queda la sensación de quedar en paz por haber despedido en persona a quien generó la Biodanza que me permite ser feliz, sentirme pleno, sentirme luminoso, sentirme honesto, sentirme frontal en mis decires, sentirme viajero del mundo, sentirme con el compromiso de llevar un mensaje para aquellos que de verdad quieran ser referentes del amor, mirar a los ojos con sinceridad, bregar por un futuro de paz, de una paz cierta y no sólo desde la palabra, que quieran tomar decisiones que unan y no que desunan, y tantas otras cosas que evito decir pues transformarían esto en algo que no quiero que sea, un discurso casi político.
Alguien dijo de Rolando Toro Araneda que lo definía como un homo sapiens demens. Me encantó eso. Y otro que Rolando no respetó la curva de la vida en la que hay crecimiento, adultez y luego la curva regresiva a la vejez; que él siempre había sido curva hacia arriba. Cuantas verdades dichas con amor. Escuché poesías propias de Rolando y otras dedicadas a él. Escuché a alguien decir GRACIAS a todas las cosas que le dio en la vida dichas de un modo que no dudé que surgían del amor por ese hombre. Escuché (y otro milagro como el de Camboriú, entendí) palabras dedicadas en inglés, y una canción en ese idioma cantada con tal emoción que, tampoco dudé, surgía del amor.
Es que así era Rolando. Amaba sin contemplaciones. Y lo amamos del mismo modo.
Yo, modestamente, a aquellos que llegaron hasta acá, no les pido un rezo por él pues no tengo la certeza de sus creencias religiosas, pero si les pido en su honor, desde donde estén, que dancen, que pongan la música más bonita para ustedes, y dancen; que escriban una poesía, no importa si linda o fea; no importa, no importa si se la dedican a él o lo que sea, pero que escriban; que busquen a alguien adentro o afuera de la casa, que lo miren a los ojos y lo califiquen, que le digan algo lindo, y que le den abrazo, sin temor; que se conecten con el compromiso de seguir por este camino, que no se dejen boicotear el futuro, que no nos saquen esto que ganamos hasta ahora con ninguna excusa; y que tengan en nombre de Rolando y de cada uno de nosotros un pensamiento positivo. Si lo leyeron, gracias por la paciencia.
Yo estuve ahí. Y me gustaría tener el don de mis amigas. Las que saben relatar lindo. Las que saben ser concretas para expresar mucho. Las que no dudan en escribir cuando les surge el deseo. Mis amigos también escriben; pero menos. Me gustaría tener los de todos ellos para no dudar en seguir este relato. Y me pregunto, porque tengo que ser breve. Confío en que sólo leerán esto los que lo deseen. Los otros sabrán, si comienzan, cuando parar.
Yo estuve ahí. Y no lo dudé, de que iba a estar ahí, desde el momento en que en medio de la sierra de Camboriú, donde no consigo tener conexiones con el celular, ni con la computadora, ahí, en medio de la naturaleza y alejado de los vestigios de la ciudad, decido encender mi celular por una corazonada y recibo como respuesta un beep de mensaje recibido. Y el mensaje fue lacónico: te enteraste quien falleció.
Yo estuve ahí. Y llegué solo. Aunque me hubiera gustado llegar acompañado, como un homenaje al amor que conocí. Y que hoy valoro.
Yo estuve ahí. Y sentí el dolor de los hijos, (los de sangre y los de la vida), sus mujeres, (las que compartieron días con él y las que no), los nietos, los sobrinos, los amigos, los alumnos, los colegas, por aquel que fue sabio, genio, creador, escritor, docente, antropólogo, investigador, artista, educador, psicólogo, filósofo, músico, hombre amante de todas las artes, de las ciencias, de las mujeres, del deseo, DE LA VIDA, de lo nuevo, de lo viejo, del abrazo, de la mirada a los ojos, DE LA PAZ, de la trasgresión, de los besos aceptados, de los besos robados, de los besos furtivos; todos títulos logrados en la vida cotidiana.
Yo estuve ahí. Y lloré. Lloré. Lloré. Desde que lo vi ahí, quieto. Expresando aún desde la quietud. Preguntándome como pudo morir alguien al que yo pensaba eterno. Y ahí sentí como nos ofrecíamos nuestros hombros con su hija, mi maestra, para llorar sabiendo que era cierto, que nos había dejado. Pero tranquilizándonos pues sólo se fue su cuerpo, no su mensaje. Y luego otros abrazos, otros llantos compartidos, otras emociones de ver a otros seres queridos que habían viajado desde los lugares lejanos donde estaban cuando les llegó la noticia.
Yo estuve ahí. Y vi como le dedicaron poesías, como le dedicaron canciones, como todos cantamos una de sus canciones preferidas, con fuerza y sin timidez, como buscando que nos escuche a cada uno de los que estábamos presentes. Y vi como sus seres queridos le dedicaron un último mensaje tan emocionados que nos hicieron llorar sin pudor antes de que su cuerpo bajara a la tierra que lo albergará de aquí en adelante.
Yo estuve ahí. Y estuvo bien. Me queda la sensación de quedar en paz por haber despedido en persona a quien generó la Biodanza que me permite ser feliz, sentirme pleno, sentirme luminoso, sentirme honesto, sentirme frontal en mis decires, sentirme viajero del mundo, sentirme con el compromiso de llevar un mensaje para aquellos que de verdad quieran ser referentes del amor, mirar a los ojos con sinceridad, bregar por un futuro de paz, de una paz cierta y no sólo desde la palabra, que quieran tomar decisiones que unan y no que desunan, y tantas otras cosas que evito decir pues transformarían esto en algo que no quiero que sea, un discurso casi político.
Alguien dijo de Rolando Toro Araneda que lo definía como un homo sapiens demens. Me encantó eso. Y otro que Rolando no respetó la curva de la vida en la que hay crecimiento, adultez y luego la curva regresiva a la vejez; que él siempre había sido curva hacia arriba. Cuantas verdades dichas con amor. Escuché poesías propias de Rolando y otras dedicadas a él. Escuché a alguien decir GRACIAS a todas las cosas que le dio en la vida dichas de un modo que no dudé que surgían del amor por ese hombre. Escuché (y otro milagro como el de Camboriú, entendí) palabras dedicadas en inglés, y una canción en ese idioma cantada con tal emoción que, tampoco dudé, surgía del amor.
Es que así era Rolando. Amaba sin contemplaciones. Y lo amamos del mismo modo.
Yo, modestamente, a aquellos que llegaron hasta acá, no les pido un rezo por él pues no tengo la certeza de sus creencias religiosas, pero si les pido en su honor, desde donde estén, que dancen, que pongan la música más bonita para ustedes, y dancen; que escriban una poesía, no importa si linda o fea; no importa, no importa si se la dedican a él o lo que sea, pero que escriban; que busquen a alguien adentro o afuera de la casa, que lo miren a los ojos y lo califiquen, que le digan algo lindo, y que le den abrazo, sin temor; que se conecten con el compromiso de seguir por este camino, que no se dejen boicotear el futuro, que no nos saquen esto que ganamos hasta ahora con ninguna excusa; y que tengan en nombre de Rolando y de cada uno de nosotros un pensamiento positivo. Si lo leyeron, gracias por la paciencia.
martes, 21 de julio de 2009
La mente extendida - Rupert SHELDRAKE
La Mente Extendida
¿A qué se debe la intuición? ¿Por qué a veces creemos tener premoniciones? ¿Cómo nos damos cuenta de que en ocasiones estamos siendo observados? El bioquímico Rupert Sheldrake, autor de la Teoría de los Campos Mórficos, aborda los aspectos más ocultos de la mente en su último libro "El séptimo sentido: la mente extendida". Sus ideas transgresoras vuelven a crear polémica ante la ciencia más ortodoxa. Texto: J. M. López
Los avances que ha experimentado la ciencia en este último siglo no tienen precedentes en la historia. La biología, la física, la medicina han obtenido logros hasta hace poco impensables. Sin embargo, nuestros conocimientos sobre el cerebro y la mente son todavía muy limitados. Nadie sabe con certeza qué parte de nuestro cerebro utilizamos, ni cuáles son sus límites, si es que los tiene. Francis Crick, codescubridor del ADN y una de las máximas autoridades en redes neuronales, reconocía hace poco lo primitivo que es todavía nuestro conocimiento sobre las distintas partes del cerebro. Resulta paradójico que lo que nos diferencia como seres humanos, resulte ser una de las últimas fronteras de la ciencia.
La memoria colectiva
Uno de los investigadores que se ha aventurado en el mundo de la mente sin recorrer los caminos más ortodoxos de la ciencia es el bioquímico británico Rupert Sheldrake. Lleva más de dos décadas estudiando el complejo mundo de la mente y en 1981 publicó "Una nueva ciencia de la vida", donde explicaba una de las hipótesis más revolucionarias de la biología contemporánea: la de la Resonancia Mórfica. En ella hablaba de la idea de que las mentes de todos los individuos de una especie -incluido el hombre- se encontraban unidas y formando parte de un mismo campo mental planetario. Ese campo mental -al que denominó morfogenético- afectaría a las mentes de los individuos y las mentes de estos también afectarían al campo. "Cada especie animal, vegetal o mineral posee una memoria colectiva a la que contribuyen todos los miembros de la especie y a la cual conforman", afirma Sheldrake. De este modo si un individuo de una especie animal aprende una nueva habilidad, les será más fácil aprenderla a todos los individuos de dicha especie, porque la habilidad "resuena" en cada uno, sin importar la distancia a la que se encuentre. Y cuantos más individuos la aprendan, tanto más fácil y rápido les resultará al resto.
La teoría de Sheldrake sostiene que la mente no es tan sólo la actividad del cerebro, sino que éste es el sustento físico a través del cual se puede manifestar la mente.
A su vez todos incorporarán su habilidad a la memoria colectiva de su especie, engrosándola e incrementando así su influencia. Eso explicaría un gran número de procesos que se dan en la naturaleza que aunque cotidianos, distan mucho de ser explicados. Un ejemplo es la evolución de determinados animales que aunque se han desarrollado en continentes diferentes durante millones de años, poseen características similares. También la hipótesis explicaría cómo adquieren los animales sus instintos, incluidas las complejísimas habilidades que muestran muchos ya de recién nacidos. "Cada vez debería resultar más fácil aprender a ir en bicicleta, a conducir un automóvil, a tocar el piano o a utilizar una máquina de escribir, a causa de la resonancia mórfica acumulada por la gran cantidad de gente que ya ha adquirido esas habilidades". En el terreno ético las implicaciones tendrían la misma dimensión: "de acuerdo con la resonancia mórfica, nuestras ideas y actitudes pueden influir a distancia sobre otras personas sin que ni ellas ni nosotros lo sepamos", afirma el científico.
Mente, más que cerebro
Tras la publicación de la Hipótesis de la Resonancia Mórfica, Sheldrake realizó a lo largo de los años numerosos experimentos sobre la mente que le han ayudado a desarrollar una nueva teoría, la Teoría de la Mente Extendida, publicada en su último libro El séptimo sentido: la mente extendida. En la teoría se sostiene una idea que cada vez perciben más investigadores: que la mente no es tan sólo la actividad del cerebro, sino que éste es el sustento físico a través del cual se puede manifestar la mente. Sheldrake incluso va más allá al afirmar que la mente no se encuentra confinada en el cerebro sino que se extiende hacia el mundo que le rodea. Esa proyección mental afectaría e influiría en el mundo y a su vez sería influido por él. La mente por tanto, tendría un poder muy superior a lo que pudiéramos imaginar.
Esa proyección mental se manifestaría según Sheldrake en cualidades como la telepatía, la premonición o la sensación de ser observado, a las que denomina séptimo sentido.
Al profundizar en la idea de que la mente no está confinada en el interior de la cabeza sino extendida hacia fuera, se deducen muchas conclusiones. Por ejemplo, que las imágenes que tenemos de las cosas no se formarían en la cabeza, sino que estarían justo donde parecen estar. Al estar leyendo esta página, no se estaría formando una imagen de ella dentro del cerebro -como defiende la ciencia ortodoxa-, sino que nuestra mente se estaría expandiendo literalmente hacia la página formando una imagen justo donde está. Nuestras mentes se extienden para "tocar" lo que miramos o lo que pensamos, es decir, se extienden hacia personas, lugares y cosas por nuestras necesidades, deseos, odios, ambiciones, etc. La consecuencia es que deberíamos ser capaces de afectar a las cosas sólo con mirarlas o pensar en ellas, algo que Sheldrake prueba en numerosos experimentos. Se ha comprobado por ejemplo, cómo en ocasiones una presa es consciente de que está siendo observada por un depredador antes de que lo pueda ver o percibir por cualquier otro sentido, algo que según esta teoría se explicaría porque ambos están unidos por un mismo campo en el que se afectan. Lo mismo sucedería en el hombre, en el que esto ocurre con más frecuencia cuanto más sensibles sean los individuos y mayor sea su vínculo emocional. En los deportes de equipo como el fútbol, hay jugadores que en ocasiones dicen percibir la intención de sus compañeros de equipo sin necesidad de verlos u oírlos.
Los campos mentales de los grupos sociales ayudan a coordinar los movimientos de los individuos, sean equipos de fútbol, grupos familiares, peces nadando en un banco o pájaros volando en bandadas a los que en ocasiones se les puede ver con sincronizaciones instantáneas. En esos campos mórficos de los grupos sociales es donde Sheldrake encuentra las bases evolutivas de la telepatía. "Miedo, alarma, excitación, llamadas de ayuda (...) todo puede comunicarse telepáticamente. Los ejemplos más espectaculares de telepatía se dan cuando los miembros del grupo están lejos, más allá del alcance de los sentidos conocidos".
Sheldrake nos abre la puerta a un nuevo y revolucionario concepto de mente. Saber que cualidades como la telepatía son naturales y se pueden potenciar entre personas cercanas es apasionante. Pero tener consciencia de que nuestra mente se extiende hacia la vida, quizá lo sea más. Los interrogantes que nos deja son muchos: ¿Se aprende a desarrollar estas capacidades? ¿Cómo afectan mis pensamientos a los demás? O, si las intenciones afectan al futuro, ¿cada uno construye su realidad? ∆
¿A qué se debe la intuición? ¿Por qué a veces creemos tener premoniciones? ¿Cómo nos damos cuenta de que en ocasiones estamos siendo observados? El bioquímico Rupert Sheldrake, autor de la Teoría de los Campos Mórficos, aborda los aspectos más ocultos de la mente en su último libro "El séptimo sentido: la mente extendida". Sus ideas transgresoras vuelven a crear polémica ante la ciencia más ortodoxa. Texto: J. M. López
Los avances que ha experimentado la ciencia en este último siglo no tienen precedentes en la historia. La biología, la física, la medicina han obtenido logros hasta hace poco impensables. Sin embargo, nuestros conocimientos sobre el cerebro y la mente son todavía muy limitados. Nadie sabe con certeza qué parte de nuestro cerebro utilizamos, ni cuáles son sus límites, si es que los tiene. Francis Crick, codescubridor del ADN y una de las máximas autoridades en redes neuronales, reconocía hace poco lo primitivo que es todavía nuestro conocimiento sobre las distintas partes del cerebro. Resulta paradójico que lo que nos diferencia como seres humanos, resulte ser una de las últimas fronteras de la ciencia.
La memoria colectiva
Uno de los investigadores que se ha aventurado en el mundo de la mente sin recorrer los caminos más ortodoxos de la ciencia es el bioquímico británico Rupert Sheldrake. Lleva más de dos décadas estudiando el complejo mundo de la mente y en 1981 publicó "Una nueva ciencia de la vida", donde explicaba una de las hipótesis más revolucionarias de la biología contemporánea: la de la Resonancia Mórfica. En ella hablaba de la idea de que las mentes de todos los individuos de una especie -incluido el hombre- se encontraban unidas y formando parte de un mismo campo mental planetario. Ese campo mental -al que denominó morfogenético- afectaría a las mentes de los individuos y las mentes de estos también afectarían al campo. "Cada especie animal, vegetal o mineral posee una memoria colectiva a la que contribuyen todos los miembros de la especie y a la cual conforman", afirma Sheldrake. De este modo si un individuo de una especie animal aprende una nueva habilidad, les será más fácil aprenderla a todos los individuos de dicha especie, porque la habilidad "resuena" en cada uno, sin importar la distancia a la que se encuentre. Y cuantos más individuos la aprendan, tanto más fácil y rápido les resultará al resto.
La teoría de Sheldrake sostiene que la mente no es tan sólo la actividad del cerebro, sino que éste es el sustento físico a través del cual se puede manifestar la mente.
A su vez todos incorporarán su habilidad a la memoria colectiva de su especie, engrosándola e incrementando así su influencia. Eso explicaría un gran número de procesos que se dan en la naturaleza que aunque cotidianos, distan mucho de ser explicados. Un ejemplo es la evolución de determinados animales que aunque se han desarrollado en continentes diferentes durante millones de años, poseen características similares. También la hipótesis explicaría cómo adquieren los animales sus instintos, incluidas las complejísimas habilidades que muestran muchos ya de recién nacidos. "Cada vez debería resultar más fácil aprender a ir en bicicleta, a conducir un automóvil, a tocar el piano o a utilizar una máquina de escribir, a causa de la resonancia mórfica acumulada por la gran cantidad de gente que ya ha adquirido esas habilidades". En el terreno ético las implicaciones tendrían la misma dimensión: "de acuerdo con la resonancia mórfica, nuestras ideas y actitudes pueden influir a distancia sobre otras personas sin que ni ellas ni nosotros lo sepamos", afirma el científico.
Mente, más que cerebro
Tras la publicación de la Hipótesis de la Resonancia Mórfica, Sheldrake realizó a lo largo de los años numerosos experimentos sobre la mente que le han ayudado a desarrollar una nueva teoría, la Teoría de la Mente Extendida, publicada en su último libro El séptimo sentido: la mente extendida. En la teoría se sostiene una idea que cada vez perciben más investigadores: que la mente no es tan sólo la actividad del cerebro, sino que éste es el sustento físico a través del cual se puede manifestar la mente. Sheldrake incluso va más allá al afirmar que la mente no se encuentra confinada en el cerebro sino que se extiende hacia el mundo que le rodea. Esa proyección mental afectaría e influiría en el mundo y a su vez sería influido por él. La mente por tanto, tendría un poder muy superior a lo que pudiéramos imaginar.
Esa proyección mental se manifestaría según Sheldrake en cualidades como la telepatía, la premonición o la sensación de ser observado, a las que denomina séptimo sentido.
Al profundizar en la idea de que la mente no está confinada en el interior de la cabeza sino extendida hacia fuera, se deducen muchas conclusiones. Por ejemplo, que las imágenes que tenemos de las cosas no se formarían en la cabeza, sino que estarían justo donde parecen estar. Al estar leyendo esta página, no se estaría formando una imagen de ella dentro del cerebro -como defiende la ciencia ortodoxa-, sino que nuestra mente se estaría expandiendo literalmente hacia la página formando una imagen justo donde está. Nuestras mentes se extienden para "tocar" lo que miramos o lo que pensamos, es decir, se extienden hacia personas, lugares y cosas por nuestras necesidades, deseos, odios, ambiciones, etc. La consecuencia es que deberíamos ser capaces de afectar a las cosas sólo con mirarlas o pensar en ellas, algo que Sheldrake prueba en numerosos experimentos. Se ha comprobado por ejemplo, cómo en ocasiones una presa es consciente de que está siendo observada por un depredador antes de que lo pueda ver o percibir por cualquier otro sentido, algo que según esta teoría se explicaría porque ambos están unidos por un mismo campo en el que se afectan. Lo mismo sucedería en el hombre, en el que esto ocurre con más frecuencia cuanto más sensibles sean los individuos y mayor sea su vínculo emocional. En los deportes de equipo como el fútbol, hay jugadores que en ocasiones dicen percibir la intención de sus compañeros de equipo sin necesidad de verlos u oírlos.
Los campos mentales de los grupos sociales ayudan a coordinar los movimientos de los individuos, sean equipos de fútbol, grupos familiares, peces nadando en un banco o pájaros volando en bandadas a los que en ocasiones se les puede ver con sincronizaciones instantáneas. En esos campos mórficos de los grupos sociales es donde Sheldrake encuentra las bases evolutivas de la telepatía. "Miedo, alarma, excitación, llamadas de ayuda (...) todo puede comunicarse telepáticamente. Los ejemplos más espectaculares de telepatía se dan cuando los miembros del grupo están lejos, más allá del alcance de los sentidos conocidos".
Sheldrake nos abre la puerta a un nuevo y revolucionario concepto de mente. Saber que cualidades como la telepatía son naturales y se pueden potenciar entre personas cercanas es apasionante. Pero tener consciencia de que nuestra mente se extiende hacia la vida, quizá lo sea más. Los interrogantes que nos deja son muchos: ¿Se aprende a desarrollar estas capacidades? ¿Cómo afectan mis pensamientos a los demás? O, si las intenciones afectan al futuro, ¿cada uno construye su realidad? ∆
miércoles, 10 de junio de 2009
Krishnamurti
La Ira, por Krishnamurti
Dos nuevos pasajeros, ubicados en los asientos de enfrente, conversaban en voz alta era imposible dejar de oírlos. Empezaron bastante tranquilos; pero pronto la ira reveló en sus voces los disgustos y resentimientos de familia. En su violencia parecían haber olvidado al resto del pasaje; cada uno se hallaba tan ocupado con el otro que era como si existieran sólo ellos, y nadie más.
La ira tiene esa peculiar condición de aislar; como la pesadumbre, ella se interpone, y al menos por un tiempo interrumpe las relaciones. La ira tiene la temporaria fuerza y vitalidad de lo aislado. Hay en la ira una extraña desesperación; pues el aislamiento es desesperación. La ira de la frustración, de los celos, del impulso de ofender, proporciona un violento desahogo cuya satisfacción reside en la autojustificació n.Condenamos a otros, y esa condenación es en verdad una justificación de nosotros mismos. Sin alguna clase de actitud, ya sea de altivez o de humillación, ¿qué somos nosotros? Empleamos cualquier medio para imponernos; y la ira, como el odio, es el medio más fácil. Un simple enojo, un repentino relámpago que prontamente se olvida, es una cosa; pero la ira que se prepara deliberadamente, que ha sido madurada y que procura herir y destruir, es algo completamente diferente. Un simple enojo puede tener una causa fisiológica que puede determinarse y remediarse; pero la ira que es el resultado de una causa psicológica es mucho más sutil y difícil de tratar. La mayoría de nosotros no se cuida de la ira, y más bien la justifica. ¿Por qué no habríamos de encolerizarnos cuando hay un mal trato para nosotros o para algún otro? Por lo tanto nos irritamos justamente. Jamás decimos simplemente que estamos enojados, y nada más; entramos en complicadas explicaciones de las causas. Nunca decimos sencillamente que estamos celosos o amargados, sino que lo justificamos o lo explicamos. Preguntamos cómo puede haber amor sin celos, o decimos que las actitudes de otros nos han hecho amargados, y así por el estilo.
Es la explicación, la verbalización, tanto silenciosa como hablada, que sostiene la ira, que le da finalidad y profundidad. La explicación, silenciosa o hablada, actúa como un escudo contra el descubrimiento de nosotros tal como somos. Queremos ser elogiados o adulados, esperamos algo; y cuando estas cosas no se cumplen, estamos disgustados, nos volvemos amargados o celosos. Entonces, violenta o suavemente, censuramos a algún otro; decimos que el otro es responsable de nuestra amargura. Vosotros sois de gran importancia para mí debido a que yo dependo de vosotros para mi felicidad, para mi posición o mi prestigio. Por medio de vosotros, yo me realizo, y por eso sois importantes para mí; debo conservaros, debo poseeros. Mediante vosotros, huyo de mí mismo; y estando temerosos de mi propio estado, cuando tengo que volver a mí mismo, me pongo colérico. La ira toma muchas formas: frustración, resentimiento, amargura, celos, etc.
La acumulación de la ira, que es el resentimiento, requiere el antídoto del perdón; pero la acumulación de la ira es mucho más significativa que el perdón. El perdón es innecesario cuando no hay acumulación de ira. El perdón es esencial si hay resentimiento; pero estar libre de la adulación y del sentido de la ofensa, sin la dureza de la indiferencia, conduce a la misericordia, a la caridad. La ira no puede ser eliminada por la acción de la voluntad, porque la voluntad es parte de la violencia. La voluntad es la resultante del deseo, del ansia de ser; y el deseo por su misma naturaleza es agresivo, dominante. Suprimir la ira mediante el ejercicio de la voluntad es transferirla a un nivel diferente, dándole un nombre diferente; pero ella sigue todavía formando parte de la violencia. Para estar libre de la violencia -lo que no es el culto de la no-violencia- debe haber comprensión del deseo. No existe ningún sustituto espiritual para el deseo; él no puede ser suprimido ni sublimado. Debe haber una silenciosa y alerta percepción del deseo sin previa opción; y esta pasiva y alerta percepción es la vivencia directa del deseo, sin el experimentador que le da un nombre.
KRISHNAMURTI
Dos nuevos pasajeros, ubicados en los asientos de enfrente, conversaban en voz alta era imposible dejar de oírlos. Empezaron bastante tranquilos; pero pronto la ira reveló en sus voces los disgustos y resentimientos de familia. En su violencia parecían haber olvidado al resto del pasaje; cada uno se hallaba tan ocupado con el otro que era como si existieran sólo ellos, y nadie más.
La ira tiene esa peculiar condición de aislar; como la pesadumbre, ella se interpone, y al menos por un tiempo interrumpe las relaciones. La ira tiene la temporaria fuerza y vitalidad de lo aislado. Hay en la ira una extraña desesperación; pues el aislamiento es desesperación. La ira de la frustración, de los celos, del impulso de ofender, proporciona un violento desahogo cuya satisfacción reside en la autojustificació n.Condenamos a otros, y esa condenación es en verdad una justificación de nosotros mismos. Sin alguna clase de actitud, ya sea de altivez o de humillación, ¿qué somos nosotros? Empleamos cualquier medio para imponernos; y la ira, como el odio, es el medio más fácil. Un simple enojo, un repentino relámpago que prontamente se olvida, es una cosa; pero la ira que se prepara deliberadamente, que ha sido madurada y que procura herir y destruir, es algo completamente diferente. Un simple enojo puede tener una causa fisiológica que puede determinarse y remediarse; pero la ira que es el resultado de una causa psicológica es mucho más sutil y difícil de tratar. La mayoría de nosotros no se cuida de la ira, y más bien la justifica. ¿Por qué no habríamos de encolerizarnos cuando hay un mal trato para nosotros o para algún otro? Por lo tanto nos irritamos justamente. Jamás decimos simplemente que estamos enojados, y nada más; entramos en complicadas explicaciones de las causas. Nunca decimos sencillamente que estamos celosos o amargados, sino que lo justificamos o lo explicamos. Preguntamos cómo puede haber amor sin celos, o decimos que las actitudes de otros nos han hecho amargados, y así por el estilo.
Es la explicación, la verbalización, tanto silenciosa como hablada, que sostiene la ira, que le da finalidad y profundidad. La explicación, silenciosa o hablada, actúa como un escudo contra el descubrimiento de nosotros tal como somos. Queremos ser elogiados o adulados, esperamos algo; y cuando estas cosas no se cumplen, estamos disgustados, nos volvemos amargados o celosos. Entonces, violenta o suavemente, censuramos a algún otro; decimos que el otro es responsable de nuestra amargura. Vosotros sois de gran importancia para mí debido a que yo dependo de vosotros para mi felicidad, para mi posición o mi prestigio. Por medio de vosotros, yo me realizo, y por eso sois importantes para mí; debo conservaros, debo poseeros. Mediante vosotros, huyo de mí mismo; y estando temerosos de mi propio estado, cuando tengo que volver a mí mismo, me pongo colérico. La ira toma muchas formas: frustración, resentimiento, amargura, celos, etc.
La acumulación de la ira, que es el resentimiento, requiere el antídoto del perdón; pero la acumulación de la ira es mucho más significativa que el perdón. El perdón es innecesario cuando no hay acumulación de ira. El perdón es esencial si hay resentimiento; pero estar libre de la adulación y del sentido de la ofensa, sin la dureza de la indiferencia, conduce a la misericordia, a la caridad. La ira no puede ser eliminada por la acción de la voluntad, porque la voluntad es parte de la violencia. La voluntad es la resultante del deseo, del ansia de ser; y el deseo por su misma naturaleza es agresivo, dominante. Suprimir la ira mediante el ejercicio de la voluntad es transferirla a un nivel diferente, dándole un nombre diferente; pero ella sigue todavía formando parte de la violencia. Para estar libre de la violencia -lo que no es el culto de la no-violencia- debe haber comprensión del deseo. No existe ningún sustituto espiritual para el deseo; él no puede ser suprimido ni sublimado. Debe haber una silenciosa y alerta percepción del deseo sin previa opción; y esta pasiva y alerta percepción es la vivencia directa del deseo, sin el experimentador que le da un nombre.
KRISHNAMURTI
lunes, 23 de febrero de 2009
El 4to. Cumple de Nico
Hola a todos!!!
Les escribo porque hoy es un dia muy especial.... Nicolas cumple 4 añitos Les mandamos esta notita, esperamos que la disfruten... un beso enorme para todos
Nicolas a los 4 años...
Color preferido: azul
Dibujitos que miro todos los dias: Ben 10 y Spiderman
Comida Preferida: Los fideos con salsa y mucho queso rallado... (pero me gusta todo)
Bebida preferida: Danonino o juguito de naranja "Sunny Delight"
Actividades que me gustan hacer: jugar al juego de spiderman en la compu con papi, andar en bici, dibujar, y JUGAR JUGAR JUGAR!
Mi debilidad: el chocolate y la jugueteria
Mi desafio: bañarme todos los dias... jajaja y despertarme a las 7 de la mañana para ir al cole (pobre papi!)
Mi fortaleza: se que nada es imposible
Palabras que se escribir: "nicolas"-"mama" - "papa" (y muchas letras del abecedario)
Se dibujar (bien): Coches, nenes, arañas, a spiderman, caracoles, y el sol...
Mi clase: los "Cargols" (caracoles en Catalan)
Mis mejores amigos: Gabriel y Pol
Tema que estoy aprendiendo en el cole: Alemania
Idiomas que estoy aprendiendo: Catalan e Ingles
Actividades extra-escolares que hago: Ceramica, Ingles, y Deportes
Mi cuento preferido: Los tres cerditos
Canciones que me gustan cantar: "cargol treubanya" (en catalan), "jingle bells" (en ingles) y "umbrella" (en ingles de Rihanna).. :)
Cuando salgo del cole: Me encanta ir con mis amiguitos a jugar al parque que queda enfrente y compartimos
todos las meriendas que nos traen las mamis y las comemos adentro de la casita que
que hay para jugar. Los que nos juntamos despues del cole son: Gabriel, Pol, Xavi,
Octavio, Alvaro y Slauka (la unica nena). Y a veces los viernes vamos a un barcito
y mientras nuestras mamis se toman un cafecito, con mis amigos nos sentamos en otra
mesa y charlamos...jajajaja...
Los fines de semana: Me encanta ir con papi a andar en bici (el en la suya y yo en la mia) / que mami me
cocine "pelotitas de golf" (albondigas) con kepchup / que vengan mis amigos a jugar
a casa / ir al shopping e ir de shopping...:)
La ultima que hago: yo no me culpo de nada, si se rompe algo o me mando alguna que no deberia, le digo
a mami "yo no fui mami, fue solo"... :) o si mami me baña, que le hago la vida imposible, mientras me
esta bañando se me escapa y le digo "me gusta bañarme"...jajajaj... Tambien digo mucho la palabra
"tonto" pero mami me amenaza que me va a llevar a la casa de "tonto" entonces no la digo mas, porque
a quien le gustaria ir a la casa de tonto??? a mi no!... :)... tambien y lo mas lindo es que aprendi a decir:
te amo.
Mi primera desilucion: un nene mas grande de mi cole, me cambio un muñeco de spiderman por un muñequito de Gormiti
(un personaje de un dibu de aca) y me dijo que si lo ponia en el agua iba a cambia de color,
ese dia cuando llegue a casa, lo puse bajo el agua "y no cambio de color" :(
En la compu: se poner cualquier juego (spiderman, hot wheels, dibujar), y abrir el album de fotos... mami y papi se quedan helados!
En cualquier momento les mando un email a todos....jajaja...
Todavia: uso chupete (tengo dos por si las dudas), tomo la meme tibia con choco y me quedo dormido en el sillon :)
Para este carnaval: me quiero disfrazar de Spiderman y de Power Ranger (pero todavia no me decidi)
Caracter: - me gusta ser el #1 y ganar en todo.
- soy independiente
- todas las noches elijo "yo" lo que me voy a poner para el ir al cole
- no dejo que nadie que se sienta en el sillon cuando estoy yo y menos que me cambien de canal o me
saquen el juego de spiderman de la compu
- me gusta controlar todo y si no se hace lo que yo digo me enojo, pero a la vez soy muy cariñoso y me
ENCANTAN los besos y los mimos (especialmente en el cuellito).
- Mami y Papi dicen: que soy muy inteligente, que a veces parezco mas grande que la edad que tengo,
pero sigo siendo un bebote... :)
Este año para mi cumple: lo voy a festejar en Burger King y vendran 10 de mis amigos mas cercanos: Gabriel, Pol, Xavi,
Octavio, Alvaro, Slauka, Svetelina, Unai, Sergi, y Jorje. Pero al cole voy a llevar chupetines
para los 22 nenes que somos (porque no podemos llevar torta), pero ese dia me ponen una corona
y soplo unas velitas de mentira que tiene la maestra..jajaja... Ayer a la noche mami y yo preparamos las bolsitas
de caramelos para llevar al cole... estoy muy entusiasmado! y cuando llegue del cole me espera una torta que me va
a hacer mami y abro los regalos!!!
Querida familia:
Quiero que sepan que aunque no estemos juntos en este dia, se que estan presentes y son parte de mi vida.
Soy un nene feliz y se que la familia es muy importante! Gracias por todo su amor... y por mas que no hable por telefono
cada vez que me llaman, me hace bien saber que llamaron... los amo y les mando muchos besitos a todos
Nicolas
Barcelona, 20 de Febrero del 2009
Les escribo porque hoy es un dia muy especial.... Nicolas cumple 4 añitos Les mandamos esta notita, esperamos que la disfruten... un beso enorme para todos
Nicolas a los 4 años...
Color preferido: azul
Dibujitos que miro todos los dias: Ben 10 y Spiderman
Comida Preferida: Los fideos con salsa y mucho queso rallado... (pero me gusta todo)
Bebida preferida: Danonino o juguito de naranja "Sunny Delight"
Actividades que me gustan hacer: jugar al juego de spiderman en la compu con papi, andar en bici, dibujar, y JUGAR JUGAR JUGAR!
Mi debilidad: el chocolate y la jugueteria
Mi desafio: bañarme todos los dias... jajaja y despertarme a las 7 de la mañana para ir al cole (pobre papi!)
Mi fortaleza: se que nada es imposible
Palabras que se escribir: "nicolas"-"mama" - "papa" (y muchas letras del abecedario)
Se dibujar (bien): Coches, nenes, arañas, a spiderman, caracoles, y el sol...
Mi clase: los "Cargols" (caracoles en Catalan)
Mis mejores amigos: Gabriel y Pol
Tema que estoy aprendiendo en el cole: Alemania
Idiomas que estoy aprendiendo: Catalan e Ingles
Actividades extra-escolares que hago: Ceramica, Ingles, y Deportes
Mi cuento preferido: Los tres cerditos
Canciones que me gustan cantar: "cargol treubanya" (en catalan), "jingle bells" (en ingles) y "umbrella" (en ingles de Rihanna).. :)
Cuando salgo del cole: Me encanta ir con mis amiguitos a jugar al parque que queda enfrente y compartimos
todos las meriendas que nos traen las mamis y las comemos adentro de la casita que
que hay para jugar. Los que nos juntamos despues del cole son: Gabriel, Pol, Xavi,
Octavio, Alvaro y Slauka (la unica nena). Y a veces los viernes vamos a un barcito
y mientras nuestras mamis se toman un cafecito, con mis amigos nos sentamos en otra
mesa y charlamos...jajajaja...
Los fines de semana: Me encanta ir con papi a andar en bici (el en la suya y yo en la mia) / que mami me
cocine "pelotitas de golf" (albondigas) con kepchup / que vengan mis amigos a jugar
a casa / ir al shopping e ir de shopping...:)
La ultima que hago: yo no me culpo de nada, si se rompe algo o me mando alguna que no deberia, le digo
a mami "yo no fui mami, fue solo"... :) o si mami me baña, que le hago la vida imposible, mientras me
esta bañando se me escapa y le digo "me gusta bañarme"...jajajaj... Tambien digo mucho la palabra
"tonto" pero mami me amenaza que me va a llevar a la casa de "tonto" entonces no la digo mas, porque
a quien le gustaria ir a la casa de tonto??? a mi no!... :)... tambien y lo mas lindo es que aprendi a decir:
te amo.
Mi primera desilucion: un nene mas grande de mi cole, me cambio un muñeco de spiderman por un muñequito de Gormiti
(un personaje de un dibu de aca) y me dijo que si lo ponia en el agua iba a cambia de color,
ese dia cuando llegue a casa, lo puse bajo el agua "y no cambio de color" :(
En la compu: se poner cualquier juego (spiderman, hot wheels, dibujar), y abrir el album de fotos... mami y papi se quedan helados!
En cualquier momento les mando un email a todos....jajaja...
Todavia: uso chupete (tengo dos por si las dudas), tomo la meme tibia con choco y me quedo dormido en el sillon :)
Para este carnaval: me quiero disfrazar de Spiderman y de Power Ranger (pero todavia no me decidi)
Caracter: - me gusta ser el #1 y ganar en todo.
- soy independiente
- todas las noches elijo "yo" lo que me voy a poner para el ir al cole
- no dejo que nadie que se sienta en el sillon cuando estoy yo y menos que me cambien de canal o me
saquen el juego de spiderman de la compu
- me gusta controlar todo y si no se hace lo que yo digo me enojo, pero a la vez soy muy cariñoso y me
ENCANTAN los besos y los mimos (especialmente en el cuellito).
- Mami y Papi dicen: que soy muy inteligente, que a veces parezco mas grande que la edad que tengo,
pero sigo siendo un bebote... :)
Este año para mi cumple: lo voy a festejar en Burger King y vendran 10 de mis amigos mas cercanos: Gabriel, Pol, Xavi,
Octavio, Alvaro, Slauka, Svetelina, Unai, Sergi, y Jorje. Pero al cole voy a llevar chupetines
para los 22 nenes que somos (porque no podemos llevar torta), pero ese dia me ponen una corona
y soplo unas velitas de mentira que tiene la maestra..jajaja... Ayer a la noche mami y yo preparamos las bolsitas
de caramelos para llevar al cole... estoy muy entusiasmado! y cuando llegue del cole me espera una torta que me va
a hacer mami y abro los regalos!!!
Querida familia:
Quiero que sepan que aunque no estemos juntos en este dia, se que estan presentes y son parte de mi vida.
Soy un nene feliz y se que la familia es muy importante! Gracias por todo su amor... y por mas que no hable por telefono
cada vez que me llaman, me hace bien saber que llamaron... los amo y les mando muchos besitos a todos
Nicolas
Barcelona, 20 de Febrero del 2009
viernes, 6 de febrero de 2009
Los Duelos
Las pérdidas por muertes más importantes por las que atraviesa una persona en su vida son:
o Padres ante la pérdida de hijo.
o
o Hijos ante la pérdida de uno o ambos padres.
o
o Niños y Adolescentes que afrontan la pérdida de un ser querido.
o
o Personas que han perdido a su pareja por fallecimiento.
o
o Instituciones u organizaciones en casos de pérdida física de un compañero(a).
Hay distintas etapas de un proceso de elaboración del duelo: entre las más conocidas se encuentras las fases determinadas por Elizabeth Kubler-Ross:
- Rechazo de la verdad.
- Rebelión de la verdad. Bronca.
- Negociación: Compromiso con la verdad.
- Depresión: Abatimiento ante la verdad.
- Aceptación: Reconciliación con la verdad.
En general, toda persona atraviesa un duelo cuando tiene todo tipo de pérdidas (materiales, de personas, de empleos, de la salud, etc.) y culmina cuando llega a la aceptación, que es trascender el acontecimiento.
Cuando una persona rechaza el suceso que lleva al duelo, que es la reacción inicial, las hace permanecer en el mismo lugar o retroceder en su evolución como ser humano.
La primera aceptación es la propia. El doliente debe trabajar en conocerse a sí mismo para luego aceptar las cosas que le fueron sucediendo. Cuando se da cuenta de que es un ser espiritual con una manifestación material, que es su cuerpo físico, verá la parte no visible en todo y comprenderá que lo que le ocurre, aunque doloroso, tiene un sentido. Sólo debe estar atento para ver qué le dice cada suceso.
Cuando entre en su centro, se conocerá quién es y eso le bastará para darse cuenta de que la pérdida que tuvo no fue nada más que una marca positiva en su camino de crecimiento espiritual y le servirá para reconocer que la energía, de la que está compuesto como ser humano, es trascendente. Podemos decir que es energía divina.
El Tanatólogo, como acompañante espiritual no terapéutico, debe reconocer a cada una de las etapas por las que está atravesando su cliente y no imponerle nada sino ayudándolo a darse cuenta de quién es.
Podemos sugerirle a esa persona que acuda a profesionales de la salud mental, a sacerdotes, a pastores, a rabinos, a profesores de Yoga y otras disciplinas psicofísicas que le ayuden a mirarse para adentro, que es el lugar para hallar la verdadera sanación, la duradera, atravesando todas las máscaras o personajes que fue creando su ego a lo largo de su vida.
Un Tanatólogo logra su “maestría” actuando. No sólo debe adquirir conocimientos teóricos y conceptos, que son necesarios, sino que todo es cuestión de acción es imprescindible que interactúe y converse con los pacientes y sus familiares, con los equipos médicos, enfermeras, personal de funerarias, religiosos, etc.
En el trato con esas personas irá descubriendo que todos viven con miedos. Así mismo, se irá dando cuenta que el miedo básico que todos tienen, no es el miedo a morir, sino a NO SER y a desaparecer de la faz de la tierra y no haber dejado huellas.
Ese miedo raíz se elimina cuando la persona conoce su verdadero SER trabajando el desapego a las cosas y a las personas, lo que no quiere decir ser un desamorado o un irresponsable. Por el contrario, conociendo la verdadera esencia de su persona, ya no tienen cabida los celos, las envidias, las broncas, los enojos, los pensamientos impuros, los resentimientos y toda emoción negativa.
Las personas que tienen el conocimiento verdadero son las que viven el presente y sienten que son aceptados por todos, sólo por el mero hecho de existir.
De este modo, la Tanatología, como estudio multidisciplinario, contribuirá para que en la sociedad haya personas más sanas en todo sentido, incluido el Tanatólogo, y donde se pueda no sólo vivir sino convivir en paz y armonía con todas las personas y con la naturaleza.
o Padres ante la pérdida de hijo.
o
o Hijos ante la pérdida de uno o ambos padres.
o
o Niños y Adolescentes que afrontan la pérdida de un ser querido.
o
o Personas que han perdido a su pareja por fallecimiento.
o
o Instituciones u organizaciones en casos de pérdida física de un compañero(a).
Hay distintas etapas de un proceso de elaboración del duelo: entre las más conocidas se encuentras las fases determinadas por Elizabeth Kubler-Ross:
- Rechazo de la verdad.
- Rebelión de la verdad. Bronca.
- Negociación: Compromiso con la verdad.
- Depresión: Abatimiento ante la verdad.
- Aceptación: Reconciliación con la verdad.
En general, toda persona atraviesa un duelo cuando tiene todo tipo de pérdidas (materiales, de personas, de empleos, de la salud, etc.) y culmina cuando llega a la aceptación, que es trascender el acontecimiento.
Cuando una persona rechaza el suceso que lleva al duelo, que es la reacción inicial, las hace permanecer en el mismo lugar o retroceder en su evolución como ser humano.
La primera aceptación es la propia. El doliente debe trabajar en conocerse a sí mismo para luego aceptar las cosas que le fueron sucediendo. Cuando se da cuenta de que es un ser espiritual con una manifestación material, que es su cuerpo físico, verá la parte no visible en todo y comprenderá que lo que le ocurre, aunque doloroso, tiene un sentido. Sólo debe estar atento para ver qué le dice cada suceso.
Cuando entre en su centro, se conocerá quién es y eso le bastará para darse cuenta de que la pérdida que tuvo no fue nada más que una marca positiva en su camino de crecimiento espiritual y le servirá para reconocer que la energía, de la que está compuesto como ser humano, es trascendente. Podemos decir que es energía divina.
El Tanatólogo, como acompañante espiritual no terapéutico, debe reconocer a cada una de las etapas por las que está atravesando su cliente y no imponerle nada sino ayudándolo a darse cuenta de quién es.
Podemos sugerirle a esa persona que acuda a profesionales de la salud mental, a sacerdotes, a pastores, a rabinos, a profesores de Yoga y otras disciplinas psicofísicas que le ayuden a mirarse para adentro, que es el lugar para hallar la verdadera sanación, la duradera, atravesando todas las máscaras o personajes que fue creando su ego a lo largo de su vida.
Un Tanatólogo logra su “maestría” actuando. No sólo debe adquirir conocimientos teóricos y conceptos, que son necesarios, sino que todo es cuestión de acción es imprescindible que interactúe y converse con los pacientes y sus familiares, con los equipos médicos, enfermeras, personal de funerarias, religiosos, etc.
En el trato con esas personas irá descubriendo que todos viven con miedos. Así mismo, se irá dando cuenta que el miedo básico que todos tienen, no es el miedo a morir, sino a NO SER y a desaparecer de la faz de la tierra y no haber dejado huellas.
Ese miedo raíz se elimina cuando la persona conoce su verdadero SER trabajando el desapego a las cosas y a las personas, lo que no quiere decir ser un desamorado o un irresponsable. Por el contrario, conociendo la verdadera esencia de su persona, ya no tienen cabida los celos, las envidias, las broncas, los enojos, los pensamientos impuros, los resentimientos y toda emoción negativa.
Las personas que tienen el conocimiento verdadero son las que viven el presente y sienten que son aceptados por todos, sólo por el mero hecho de existir.
De este modo, la Tanatología, como estudio multidisciplinario, contribuirá para que en la sociedad haya personas más sanas en todo sentido, incluido el Tanatólogo, y donde se pueda no sólo vivir sino convivir en paz y armonía con todas las personas y con la naturaleza.
viernes, 9 de enero de 2009
El Tanatólogo
El Tanatólogo, cuando toma contacto con una familia que tiene un paciente terminal o recientemente muerto, debe tener aceptada su propia finitud y muerte.
Para ello, debe hacer un profundo trabajo sobre sí mismo y llegar a despojarse de los personajes que fue construyendo a lo largo de su vida y así encontrar su verdadero SER,
Convivir con la muerte y el dolor, nos enseña a nosotros mismos a desapegarnos de las cosas, los afectos, las edades, la juventud, En fin, aprendemos a vivir.
Perder bienes y ganar otros, es el juego de la vida. No estamos acostumbrados a perder, por lo tanto, el duelo es el proceso de elaboración de una pérdida, sin lo cual nos costaría mucho continuar con el proceso de la vida.
Es necesario que el Tanatólogo tome distancia con el sufrimiento que va a encontrar a su alrededor y logre “disociarse” y sostener su propio rol. No ponerse como si fuese un familiar porque no llevaría alivio alguno.
Su función es , más bien, como un testigo válido, que escucha al moribundo y a sus familiares sobre lo que les está sucediendo y que no entienden por qué a ellos.
En este sentido, nosotros no podemos imponerle ninguna creencia o posición, sólo mencionar la “incomprensiblidad” de Dios, como dice el sacerdote alemán Anselm GRUN.
Es seguro que, a veces, tendrá que cumplir con la tarea que deberían realizar los hijos del enfermo, como es darle una caricia, un abrazo, estar algunas horas junto a ellos; pero que, por diversos motivos, su familia no los puede, no los quiere o no los sabe hacer.
Como buen profesional del duelo y las pérdidas, no debe esperar reconocimiento alguno de parte de nadie porque la personalidad debe quedar rendida ante la persona del Tanatólogo.
Acompañar es comprender al otro con amor y compasión, que es compartiendo la pasión sin ser el otro porque debe cuidar su salud integralmente. Es decir, debe lograr el arte de involucrarse sin quedar “pegado” al sufrimiento por tener la capacidad de ser testigos de lo que sucede a nuestro alrededor.
Lograr la aceptación de la muerte por parte del enfermo terminal y/o de sus familiares, es una de sus tareas más importantes. De este modo, el Tanatólogo logra que le encuentren un sentido a la muerte y al sufrimiento, que no se obtiene sólo con la resignación o sumisión a la pérdida por inevitable y que deja un resentimiento escondido, en el caso de los familiares, y un sinsentido a la vida por parte del muriente.
El apego hacia aquello que es perecedero es erróneo y causa dolor. Sólo el amor es eterno, ya que el alma nunca muere, y es lo que proporciona verdadera alegría.
El Tanatólogo debe ayudar a reordenar los roles en la casa del enfermo terminal porque todo es caos. Debe detectar quién toma decisiones, quién es el que tiene la voz cantante en las cosas urgentes y tratar de calmar los ánimos. Si hay una discusión, dejar hablar, escuchar y ver cómo se desenvuelven los miembros de la familia.
Cuando aparece la muerte, aunque sea luego de una enfermedad prolongada, siempre es imprevista y sorpresiva y la familia también se enoja y transcurre por los diversos estadios o fases que el paciente al que le anuncian una enfermedad incurable. Si todo el duelo se transita con los tiempos necesarios, se llegará a la aceptación final.
Debe haber mucho cuidado con la invasión porque detrás de la ira y la bronca hay un gran dolor.
También, el Tanatólogo tiene un deber de solidaridad para con el prójimo necesitado. Manifiesta una alta calidad ética cuando atiende a familias de escasos recursos con el mayor respeto y amor. Todo lo que uno da, luego nos es devuelto con creces por el Universo.
Personalmente, me interesé en la tanatología, porque creo en la causalidad de las cosas y no en la casualidad. Pertenezco a una familia que realiza servicios fúnebres desde hace más de 90 años y, a pesar de estar en contacto diario con el dolor de otras personas por perder a sus seres queridos, no había profundizado en toda la problemática de la muerte y del proceso del morir.
La muerte de otros me parecía como algo natural, pero no como algo cercano o que me pudiese pasar a mí o a mis allegados. De niño yo sabía que nos dedicábamos a este negocio y suponía que por ello siempre reinaba un aire de solemnidad y de poco hablar entre los miembros de la familia
En los dos primeros grados de la escuela fui objeto de algunas burlas, por parte de algunos compañeros. Luego, cuando fui creciendo, me di cuenta de que lo mismo me ocurría en otros lugares que frecuentaba y dejé de darle importancia a las bromas porque pensé que el humor era utilizado por las personas como un mecanismo de defensa o para disimular el dolor que provoca la muerte propia o la de un ser querido.
Hasta la Edad Media tanto la muerte como el nacimiento eran públicos. En los velatorios se contrataban a las lloronas o plañideras que incentivaban el llanto de los familiares y deudos en general. Desde mediados del siglo XX, la tendencia es a ocultar o disimular la muerte tanto a niños como a adultos. Un niño nunca ha visto un muerto, salvo por TV o Cine. Con la cultura de la juventud eterna, la muerte aparece como alguna falla o mácula de la que no debe hablarse (especialmente los médicos).
Se muere no en el hogar, sino en terapias intensivas, los velatorios son más cortos o se suprimen, los rituales fúnebres (misas, responsos) son simplificados o anulados, etc.
Las empresas funerarias hemos seguido la tendencia de nuestros clientes, tal vez, por falta de preparación propia o para no quedar fuera del mercado.
Las salas velatorias las hemos construido para que asemejen a salones de fiestas por fuera y por dentro, les hacemos maquillajes y tanatopraxia a los muertos (embalsamamiento por un tiempo determinado), los coches fúnebres no tienen nada de pomposos y se parecen a vehículos particulares, ya no se construyen panteones familiares en los cementerios trayendo mármoles importados o ángeles tallados por artistas de renombre, es normal que de noche se cierren las salas velatorias y los familiares se retiren a sus domicilios a descansar, la familia compra el ataúd más barato o solicita el que le corresponde por la mutual, etc.
Estos fueron algunos de los cambios que estaban y están ocurriendo en los rituales funerarios.
Cuando comencé en ese camino de búsqueda, me di cuenta que debía conocerme primero a mi mismo para luego poder tener otra visión de lo que es el negocio funerario en sí.
Fui aprendiendo que es más fácil hacer el entierro de un muerto (servicio fúnebre) que un entierro “psicológico” de cualquier pérdida o abandono. Los traumas no resueltos y viejos personajes que iba arrastrando, no me dejaban ver con claridad quién era yo, de dónde venía y cuál era el propósito en mi vida.
Fue de gran valor para mí, comenzar a perdonarme a mí mismo y, mejor aún, quererme a mí mismo porque soy esencialmente un ser espiritual, como todos los seres humanos, y que mis “relaciones periféricas” o EGO me impedían ver.
Los distintos tipos de meditaciones me permitieron mirarme para adentro pensando en el SER espiritual que soy y me di cuenta que debo aprovechar el cuerpo físico que me fue dado para realizar esa búsqueda interior que, por otra parte, es como ir al dentista: indelegable.
La Madre Teresa decía: dar y no esperar nada. Ese amor incondicional es lo que me permite visualizar las cosas de otra manera, incluída a las empresas fúnebres, porque se me produjo un cambio de
.
Me di cuenta que el amor es una conexión de alma a alma. El alma ama a otra alma, cuando tomamos conciencia de ello.
No quiero decir con ello que no debamos cobrar por nuestros trabajos profesionales. Por el contrario, el cliente valorará más los servicios prestados porque notarán que no somos una empresas común y corriente, como otras, sino que somos empresas “transpersonales”, que van más allá de lo físico o visible con los sentidos y que tenemos en cuenta al ser humano en todas sus dimensiones: física, mental, emocional y espiritual.
Cuenta mi padre que, su padre Antonio, siempre les decía a sus diez hijos que había que “ayudar”. Se refería a las tareas hogareñas, donde los hermanos mayores cuidan a los menores, pero como en una empresa familiar no hay límites precisos entre una y otra institución, luego, ese mandato se extendió en ayudar en las tareas de la empresa.
Hoy en día, debemos darnos cuenta que son las familias de los fallecidos las que requieren de nuestra ayuda antes, durante y luego del velatorio.
Creo que llegó el momento en que nuestra funeraria familiar extienda su grado de atención a los clientes integrando la “cadena” tanatológica que comienza cuando se detecta una enfermedad terminal y concluye cuando los familiares aceptan la muerte del ser querido, luego del trabajo de elaboración del duelo.
Tal vez, un establecimiento para gente de la tercera edad, llamados geriátricos, estarían también dentro de esa cadena tanatológica y que podrían integrar nuestro negocio.
En cuanto a las funerarias, los familiares podrán sentir que son tenidos en cuenta no por lo que pagan sino por la atención y el homenaje hacia aquellas personas que han muerto, pero luego de haber vivido plenamente, y la contención y cuidado hacia los familiares en tránsito hacia otra etapa de sus vidas.
Los familiares o “dolientes” son personas que se encuentran en esos “no lugares” o sitios intermedios porque ya no están donde estaban y no llegaron adonde van.
San Juan de la Cruz llamaba a esa etapa en la vida como la “Noche oscura del alma”. Es un tiempo en que se encuentran en la búsqueda de un sentido a la vida, con una mirada hacia adentro. A veces se encuentran solos porque les parece que todos se han ido de su lado, no son comprendidos y que aparecen como bichos raros en sus lugares habituales.
Esto nos puede suceder a nosotros, los “nuevos” directores funerarios, cuando, con la nueva mirada y cumpliendo con la función tanatológica, nos interroguemos: ¿qué estoy buscando?, ¿quién soy?, ¿qué estoy persiguiendo?, ¿en qué empleo mi tiempo? ¿me preparo para la muerte? ¿qué sentido le doy a mi vida?
Recuerdo la pregunta de Woody Allen: “¿Hay vida antes de la muerte?”.
El trabajo tanatológico puede ayudarnos a dar las respuestas a esas preguntas tan antiguas como la historia de la humanidad. Ya los primeros filósofos decían que filosofar era prepararse para morir.
En cuanto al mantenimiento saludable del Tanatólogo, la práctica de
es fundamental. Especialmente, con esta última, con la que conseguiremos recobrar fuerzas en forma rápida cuando lo necesitemos. Es más, deberíamos adquirir la costumbre de vivir relajados, como los grandes yoguis que duermen solamente 4 horas por día.
Muchas personas que tienen insomnio van al médico para que les den pastillas para dormir. Creo, que ese no poder dormir es una señal que nuestro cuerpo nos envía y nos dice que tenemos que mirar para adentro y relajar concientemente los músculos para que descansen éstos pero no nuestra consciencia.
Con ese tiempo dedicado a la mirada interior, que es poniéndonos en observadores de nuestros pensamientos y no tratar de suprimirlos, es cuando nos acercamos a nuestro verdadero SER o esencia divina para lograr la paz con nosotros mismo y el mundo.
La profesora colombiana de Biodanza, Myriam Sofia LOPEZ, escribió una maravillosa tesis de graduación sobre
, que se puede encontrar en este sitio:
La
es una disciplina que trabaja la afectividad en grupos mediante la música, el movimiento y la emoción que ayuda a revitalizar y aumentar la autoestima.
Otra técnica corporal es el Movimiento Corporal Expresivo de Río Abierto:
También, es muy efectiva porque nos permite relacionarnos con otras personas solidarias y que buscan el bien común.
El
es otra disciplina milenaria que se originó en la India y tiene múltiples beneficios para los practicantes. Entre otros:
- Reduce el estrés
- Mejora la postura corporal y la alineación de la columna.
- Aumenta la flexibilidad, el equilibrio, la fortaleza y la resistencia.
- Proporciona equilibrio, agilidad y tono muscular.
- Aumenta la vitalidad, la energía y la relajación.
- Retarda el proceso de envejecimiento.
- Aumenta la circulación de la sangre.
- Pérdida de peso.
- Mantiene en forma las articulaciones y fortalece los músculos alrededor de las articulaciones.
- Mejora el sistema inmunológico.
- Alivia los dolores de cabeza y espalda.
- Reduce síntomas de enfermedades crónicas.
- Aumenta la autoestima.
- Proporciona una sensación general de paz y bienestar.
El
es un sistema de armonización natural que utiliza la Energía del Universo para nuestro beneficio y el de otras personas.
El Reiki actúa no solo a nivel físico sino que se refleja en el nivel emocional, espiritual y mental y devuelve a todos nuestros niveles a su estado natural de equilibrio otorgando una sensación de bienestar y alegría. Para realizarlo no requiere lugares especiales o materiales determinados, solo basta las ganas de dar y recibir reiki.
Tanto el que da o el que recibe Reiki sienten los efectos de la sanación, esta se percibe como un estado de equilibrio, armonización y serenidad.
La
es la manera que tiene el ser humano para hablar con Dios. En todas las religiones se nos enseña a pedirle alguna gracia o fuerzas al Creador o para agradecerle lo que hemos recibido.
La
es la manera que tiene Dios para hablarnos. Por eso, debemos estar atentos a las manifestaciones que nos vienen a través de las sensaciones físicas.
Para complementar lo anteriormente escrito, aconsejo repetir el siguiente
u oración:
La tanatología es la ciencia de la muerte y del morir. Es decir, se incorpora a la persona que está muriendo en su estudio y continua en el momento del velatorio, para concluir, luego de un tiempo variable de trabajo de elaboración del duelo, cuando los familiares aceptan la muerte de su ser querido y, en definitiva, la propia.
El Tanatólogo tiene una importante función social que cumplir. Para ello, él mismo debe tener en claro que nadie puede dar lo que no tiene. Debe tener trabajado personalmente muchos de los interrogantes que se hace la humanidad desde su creación.
Preguntas como: ¿quién soy? ¿de dónde vengo? ¿adónde voy? ¿cuál es el propósito de la vida? ¿qué sentido tiene la vida? Y otras, deben ser reflexionadas casi permanentemente, como aconsejaban los antiguos filósofos.
Debe saber distinguir los bienes externos (como son las posesiones materiales, la fama, el reconocimiento) de los bienes internos, que sólo se logran con una mirada hacia adentro de uno mismo.
El Tanatólogo debe aprovechar su trabajo como una escuela de aprendizaje. Es una oportunidad imperdible, cuando está en contacto con uno de los extremos de una vida, para desarrollar buenas intensiones y relacionarse con familiares dolientes y probar su capacidad personal.
Debe utilizar las cualidades positivas que se encuentran latentes en su interior para hacer del trabajo algo que le ayude a crecer integralmente como persona y sea una experiencia enriquecedora.
No olvidar de cuidar, de alguna forma, a los que cuidan a los enfermos terminales como son enfermeras, parientes, empleados, etc.
Las empresas transpersonales u holísticas son comunidades de personas que compiten en un ambiente muy hostil, como es el mercado actual, por medio de la calidad humana de su gente, comenzando por sus accionistas y directivos.
A igual servicio, la diferencia la hace el Recurso Humano, en base al trabajo en equipo y a la creatividad del grupo y a valores compartidos. Debemos desarrollar la fuerza personal. Si los individuos son más fuertes, la empresa es más fuerte.
La riqueza no es producto del capital sino de la inteligencia. El cliente debe sentir que recibe más de lo que paga.
Una funeraria de este tipo debe acercarse a la ciencia, al arte, a la espiritualidad, a las religiones para lograr el verdadero éxito, que es el duradero, que se logra con paciencia, amor, respeto, ecuanimidad y solidaridad.
Hugo José CARAMUTO
Rosario, 10 de diciembre de 2008
Para ello, debe hacer un profundo trabajo sobre sí mismo y llegar a despojarse de los personajes que fue construyendo a lo largo de su vida y así encontrar su verdadero SER,
Convivir con la muerte y el dolor, nos enseña a nosotros mismos a desapegarnos de las cosas, los afectos, las edades, la juventud, En fin, aprendemos a vivir.
Perder bienes y ganar otros, es el juego de la vida. No estamos acostumbrados a perder, por lo tanto, el duelo es el proceso de elaboración de una pérdida, sin lo cual nos costaría mucho continuar con el proceso de la vida.
Es necesario que el Tanatólogo tome distancia con el sufrimiento que va a encontrar a su alrededor y logre “disociarse” y sostener su propio rol. No ponerse como si fuese un familiar porque no llevaría alivio alguno.
Su función es , más bien, como un testigo válido, que escucha al moribundo y a sus familiares sobre lo que les está sucediendo y que no entienden por qué a ellos.
En este sentido, nosotros no podemos imponerle ninguna creencia o posición, sólo mencionar la “incomprensiblidad” de Dios, como dice el sacerdote alemán Anselm GRUN.
Es seguro que, a veces, tendrá que cumplir con la tarea que deberían realizar los hijos del enfermo, como es darle una caricia, un abrazo, estar algunas horas junto a ellos; pero que, por diversos motivos, su familia no los puede, no los quiere o no los sabe hacer.
Como buen profesional del duelo y las pérdidas, no debe esperar reconocimiento alguno de parte de nadie porque la personalidad debe quedar rendida ante la persona del Tanatólogo.
Acompañar es comprender al otro con amor y compasión, que es compartiendo la pasión sin ser el otro porque debe cuidar su salud integralmente. Es decir, debe lograr el arte de involucrarse sin quedar “pegado” al sufrimiento por tener la capacidad de ser testigos de lo que sucede a nuestro alrededor.
Lograr la aceptación de la muerte por parte del enfermo terminal y/o de sus familiares, es una de sus tareas más importantes. De este modo, el Tanatólogo logra que le encuentren un sentido a la muerte y al sufrimiento, que no se obtiene sólo con la resignación o sumisión a la pérdida por inevitable y que deja un resentimiento escondido, en el caso de los familiares, y un sinsentido a la vida por parte del muriente.
El apego hacia aquello que es perecedero es erróneo y causa dolor. Sólo el amor es eterno, ya que el alma nunca muere, y es lo que proporciona verdadera alegría.
El Tanatólogo debe ayudar a reordenar los roles en la casa del enfermo terminal porque todo es caos. Debe detectar quién toma decisiones, quién es el que tiene la voz cantante en las cosas urgentes y tratar de calmar los ánimos. Si hay una discusión, dejar hablar, escuchar y ver cómo se desenvuelven los miembros de la familia.
Cuando aparece la muerte, aunque sea luego de una enfermedad prolongada, siempre es imprevista y sorpresiva y la familia también se enoja y transcurre por los diversos estadios o fases que el paciente al que le anuncian una enfermedad incurable. Si todo el duelo se transita con los tiempos necesarios, se llegará a la aceptación final.
Debe haber mucho cuidado con la invasión porque detrás de la ira y la bronca hay un gran dolor.
También, el Tanatólogo tiene un deber de solidaridad para con el prójimo necesitado. Manifiesta una alta calidad ética cuando atiende a familias de escasos recursos con el mayor respeto y amor. Todo lo que uno da, luego nos es devuelto con creces por el Universo.
Personalmente, me interesé en la tanatología, porque creo en la causalidad de las cosas y no en la casualidad. Pertenezco a una familia que realiza servicios fúnebres desde hace más de 90 años y, a pesar de estar en contacto diario con el dolor de otras personas por perder a sus seres queridos, no había profundizado en toda la problemática de la muerte y del proceso del morir.
La muerte de otros me parecía como algo natural, pero no como algo cercano o que me pudiese pasar a mí o a mis allegados. De niño yo sabía que nos dedicábamos a este negocio y suponía que por ello siempre reinaba un aire de solemnidad y de poco hablar entre los miembros de la familia
En los dos primeros grados de la escuela fui objeto de algunas burlas, por parte de algunos compañeros. Luego, cuando fui creciendo, me di cuenta de que lo mismo me ocurría en otros lugares que frecuentaba y dejé de darle importancia a las bromas porque pensé que el humor era utilizado por las personas como un mecanismo de defensa o para disimular el dolor que provoca la muerte propia o la de un ser querido.
Hasta la Edad Media tanto la muerte como el nacimiento eran públicos. En los velatorios se contrataban a las lloronas o plañideras que incentivaban el llanto de los familiares y deudos en general. Desde mediados del siglo XX, la tendencia es a ocultar o disimular la muerte tanto a niños como a adultos. Un niño nunca ha visto un muerto, salvo por TV o Cine. Con la cultura de la juventud eterna, la muerte aparece como alguna falla o mácula de la que no debe hablarse (especialmente los médicos).
Se muere no en el hogar, sino en terapias intensivas, los velatorios son más cortos o se suprimen, los rituales fúnebres (misas, responsos) son simplificados o anulados, etc.
Las empresas funerarias hemos seguido la tendencia de nuestros clientes, tal vez, por falta de preparación propia o para no quedar fuera del mercado.
Las salas velatorias las hemos construido para que asemejen a salones de fiestas por fuera y por dentro, les hacemos maquillajes y tanatopraxia a los muertos (embalsamamiento por un tiempo determinado), los coches fúnebres no tienen nada de pomposos y se parecen a vehículos particulares, ya no se construyen panteones familiares en los cementerios trayendo mármoles importados o ángeles tallados por artistas de renombre, es normal que de noche se cierren las salas velatorias y los familiares se retiren a sus domicilios a descansar, la familia compra el ataúd más barato o solicita el que le corresponde por la mutual, etc.
Estos fueron algunos de los cambios que estaban y están ocurriendo en los rituales funerarios.
Cuando comencé en ese camino de búsqueda, me di cuenta que debía conocerme primero a mi mismo para luego poder tener otra visión de lo que es el negocio funerario en sí.
Fui aprendiendo que es más fácil hacer el entierro de un muerto (servicio fúnebre) que un entierro “psicológico” de cualquier pérdida o abandono. Los traumas no resueltos y viejos personajes que iba arrastrando, no me dejaban ver con claridad quién era yo, de dónde venía y cuál era el propósito en mi vida.
Fue de gran valor para mí, comenzar a perdonarme a mí mismo y, mejor aún, quererme a mí mismo porque soy esencialmente un ser espiritual, como todos los seres humanos, y que mis “relaciones periféricas” o EGO me impedían ver.
Los distintos tipos de meditaciones me permitieron mirarme para adentro pensando en el SER espiritual que soy y me di cuenta que debo aprovechar el cuerpo físico que me fue dado para realizar esa búsqueda interior que, por otra parte, es como ir al dentista: indelegable.
La Madre Teresa decía: dar y no esperar nada. Ese amor incondicional es lo que me permite visualizar las cosas de otra manera, incluída a las empresas fúnebres, porque se me produjo un cambio de
.
Me di cuenta que el amor es una conexión de alma a alma. El alma ama a otra alma, cuando tomamos conciencia de ello.
No quiero decir con ello que no debamos cobrar por nuestros trabajos profesionales. Por el contrario, el cliente valorará más los servicios prestados porque notarán que no somos una empresas común y corriente, como otras, sino que somos empresas “transpersonales”, que van más allá de lo físico o visible con los sentidos y que tenemos en cuenta al ser humano en todas sus dimensiones: física, mental, emocional y espiritual.
Cuenta mi padre que, su padre Antonio, siempre les decía a sus diez hijos que había que “ayudar”. Se refería a las tareas hogareñas, donde los hermanos mayores cuidan a los menores, pero como en una empresa familiar no hay límites precisos entre una y otra institución, luego, ese mandato se extendió en ayudar en las tareas de la empresa.
Hoy en día, debemos darnos cuenta que son las familias de los fallecidos las que requieren de nuestra ayuda antes, durante y luego del velatorio.
Creo que llegó el momento en que nuestra funeraria familiar extienda su grado de atención a los clientes integrando la “cadena” tanatológica que comienza cuando se detecta una enfermedad terminal y concluye cuando los familiares aceptan la muerte del ser querido, luego del trabajo de elaboración del duelo.
Tal vez, un establecimiento para gente de la tercera edad, llamados geriátricos, estarían también dentro de esa cadena tanatológica y que podrían integrar nuestro negocio.
En cuanto a las funerarias, los familiares podrán sentir que son tenidos en cuenta no por lo que pagan sino por la atención y el homenaje hacia aquellas personas que han muerto, pero luego de haber vivido plenamente, y la contención y cuidado hacia los familiares en tránsito hacia otra etapa de sus vidas.
Los familiares o “dolientes” son personas que se encuentran en esos “no lugares” o sitios intermedios porque ya no están donde estaban y no llegaron adonde van.
San Juan de la Cruz llamaba a esa etapa en la vida como la “Noche oscura del alma”. Es un tiempo en que se encuentran en la búsqueda de un sentido a la vida, con una mirada hacia adentro. A veces se encuentran solos porque les parece que todos se han ido de su lado, no son comprendidos y que aparecen como bichos raros en sus lugares habituales.
Esto nos puede suceder a nosotros, los “nuevos” directores funerarios, cuando, con la nueva mirada y cumpliendo con la función tanatológica, nos interroguemos: ¿qué estoy buscando?, ¿quién soy?, ¿qué estoy persiguiendo?, ¿en qué empleo mi tiempo? ¿me preparo para la muerte? ¿qué sentido le doy a mi vida?
Recuerdo la pregunta de Woody Allen: “¿Hay vida antes de la muerte?”.
El trabajo tanatológico puede ayudarnos a dar las respuestas a esas preguntas tan antiguas como la historia de la humanidad. Ya los primeros filósofos decían que filosofar era prepararse para morir.
En cuanto al mantenimiento saludable del Tanatólogo, la práctica de
es fundamental. Especialmente, con esta última, con la que conseguiremos recobrar fuerzas en forma rápida cuando lo necesitemos. Es más, deberíamos adquirir la costumbre de vivir relajados, como los grandes yoguis que duermen solamente 4 horas por día.
Muchas personas que tienen insomnio van al médico para que les den pastillas para dormir. Creo, que ese no poder dormir es una señal que nuestro cuerpo nos envía y nos dice que tenemos que mirar para adentro y relajar concientemente los músculos para que descansen éstos pero no nuestra consciencia.
Con ese tiempo dedicado a la mirada interior, que es poniéndonos en observadores de nuestros pensamientos y no tratar de suprimirlos, es cuando nos acercamos a nuestro verdadero SER o esencia divina para lograr la paz con nosotros mismo y el mundo.
La profesora colombiana de Biodanza, Myriam Sofia LOPEZ, escribió una maravillosa tesis de graduación sobre
, que se puede encontrar en este sitio:
La
es una disciplina que trabaja la afectividad en grupos mediante la música, el movimiento y la emoción que ayuda a revitalizar y aumentar la autoestima.
Otra técnica corporal es el Movimiento Corporal Expresivo de Río Abierto:
También, es muy efectiva porque nos permite relacionarnos con otras personas solidarias y que buscan el bien común.
El
es otra disciplina milenaria que se originó en la India y tiene múltiples beneficios para los practicantes. Entre otros:
- Reduce el estrés
- Mejora la postura corporal y la alineación de la columna.
- Aumenta la flexibilidad, el equilibrio, la fortaleza y la resistencia.
- Proporciona equilibrio, agilidad y tono muscular.
- Aumenta la vitalidad, la energía y la relajación.
- Retarda el proceso de envejecimiento.
- Aumenta la circulación de la sangre.
- Pérdida de peso.
- Mantiene en forma las articulaciones y fortalece los músculos alrededor de las articulaciones.
- Mejora el sistema inmunológico.
- Alivia los dolores de cabeza y espalda.
- Reduce síntomas de enfermedades crónicas.
- Aumenta la autoestima.
- Proporciona una sensación general de paz y bienestar.
El
es un sistema de armonización natural que utiliza la Energía del Universo para nuestro beneficio y el de otras personas.
El Reiki actúa no solo a nivel físico sino que se refleja en el nivel emocional, espiritual y mental y devuelve a todos nuestros niveles a su estado natural de equilibrio otorgando una sensación de bienestar y alegría. Para realizarlo no requiere lugares especiales o materiales determinados, solo basta las ganas de dar y recibir reiki.
Tanto el que da o el que recibe Reiki sienten los efectos de la sanación, esta se percibe como un estado de equilibrio, armonización y serenidad.
La
es la manera que tiene el ser humano para hablar con Dios. En todas las religiones se nos enseña a pedirle alguna gracia o fuerzas al Creador o para agradecerle lo que hemos recibido.
La
es la manera que tiene Dios para hablarnos. Por eso, debemos estar atentos a las manifestaciones que nos vienen a través de las sensaciones físicas.
Para complementar lo anteriormente escrito, aconsejo repetir el siguiente
u oración:
La tanatología es la ciencia de la muerte y del morir. Es decir, se incorpora a la persona que está muriendo en su estudio y continua en el momento del velatorio, para concluir, luego de un tiempo variable de trabajo de elaboración del duelo, cuando los familiares aceptan la muerte de su ser querido y, en definitiva, la propia.
El Tanatólogo tiene una importante función social que cumplir. Para ello, él mismo debe tener en claro que nadie puede dar lo que no tiene. Debe tener trabajado personalmente muchos de los interrogantes que se hace la humanidad desde su creación.
Preguntas como: ¿quién soy? ¿de dónde vengo? ¿adónde voy? ¿cuál es el propósito de la vida? ¿qué sentido tiene la vida? Y otras, deben ser reflexionadas casi permanentemente, como aconsejaban los antiguos filósofos.
Debe saber distinguir los bienes externos (como son las posesiones materiales, la fama, el reconocimiento) de los bienes internos, que sólo se logran con una mirada hacia adentro de uno mismo.
El Tanatólogo debe aprovechar su trabajo como una escuela de aprendizaje. Es una oportunidad imperdible, cuando está en contacto con uno de los extremos de una vida, para desarrollar buenas intensiones y relacionarse con familiares dolientes y probar su capacidad personal.
Debe utilizar las cualidades positivas que se encuentran latentes en su interior para hacer del trabajo algo que le ayude a crecer integralmente como persona y sea una experiencia enriquecedora.
No olvidar de cuidar, de alguna forma, a los que cuidan a los enfermos terminales como son enfermeras, parientes, empleados, etc.
Las empresas transpersonales u holísticas son comunidades de personas que compiten en un ambiente muy hostil, como es el mercado actual, por medio de la calidad humana de su gente, comenzando por sus accionistas y directivos.
A igual servicio, la diferencia la hace el Recurso Humano, en base al trabajo en equipo y a la creatividad del grupo y a valores compartidos. Debemos desarrollar la fuerza personal. Si los individuos son más fuertes, la empresa es más fuerte.
La riqueza no es producto del capital sino de la inteligencia. El cliente debe sentir que recibe más de lo que paga.
Una funeraria de este tipo debe acercarse a la ciencia, al arte, a la espiritualidad, a las religiones para lograr el verdadero éxito, que es el duradero, que se logra con paciencia, amor, respeto, ecuanimidad y solidaridad.
Hugo José CARAMUTO
Rosario, 10 de diciembre de 2008
Suscribirse a:
Entradas (Atom)
